12036710_1691814447707453_5635915693329260411_nTomar un ritmo como el jazz para fusionarlo con el folclore requiere de algo más que un oído atento y una habilidad instrumental. Se busca en esto caso, más bien, un “hacerlo propio”. En el proceso de hibridación de estos géneros, el paso a paso demanda de ese lugar de intercambio, en donde se conjugan experiencias, gustos musicales e improvisación. Un ir y venir en la exploración de cada pieza musical para luego, poco a poco, incorporar nuevos elementos, que afloran y fluyen en el mestizaje de la composición.

TINCAZO, es un sexteto instrumental tucumano, integrado por José Luis Arcuri, Javier Seco, Martin Paez de la Torre, Federico Govetto, Fernando “Negro” Burgo y Manuel Tirso Rubio Carreras, que hace tiempo lleva adelante esta tarea musical. Cada uno de ellos, con diferentes formaciones musicales, comparten el mismo amor por el folclore y la música popular argentina como por otros géneros, y así todos constituyen una pieza clave para el conjunto. La incorporación de improvisaciones sobre temas folclóricos y adaptaciones de jazz desemboca en un repertorio que integra obras de Cuchi Leguizamón, Bill Evans y Guillermo Klein, entre otros.

TINCAZO se presenta este viernes 11 y sábado 12 de diciembre en Mandinga. Para que no te quedes sin conocerlos te acercamos una entrevista con el “Negro” Burgo, percusionista de la banda.

 ¿Cómo se constituye el grupo?

Surge como hace cuatro años y fue cambiando de formación. Empezó como una banda de Jazz, pero como todos sabían folclore, era una mezcla con folclore, pero con improvisaciones de Jazz. Después empezó a utilizar ese tipo de improvisaciones sobre la música popular argentina. Y así se fue consolidando la idea de armar el grupo. Se ha formado así, tocando, ha habido buena onda, ha seguido funcionando y se ha formado un proyecto de laburo.

¿En qué se basa esta propuesta?

Tratamos de que los gustos que tenemos los proyectemos sobre las composiciones. Hay algunas composiciones que ya están escritas, pero no todas tienen clarinete, saxo, y por supuesto, hay muy pocas que tienen bombo legüero. Nosotros respetando esa estructura, introducimos los instrumentos que tenemos y la forma de tocar que tenemos nosotros. Puede ser que sea la misma canción con los mismos arreglos pero si o si será un versión diferente. Incluso hay muchas de las canciones que yo nunca escuche y que las toco igual, y que para mí, son inéditas. La canción termina siendo una versión diferente a todas las otras porque, por empezar, nosotros no tenemos voces, es todo instrumental, y por otro lado, es porque siempre tiene esa parte de improvisación. Siempre vamos cambiando en ese sentido, y siempre termina siendo algo inédito para todos. Creo que la propuesta tiene que ver con eso, con innovar constantemente lo que tocamos, incluso las mismas versiones que conocen todos, esta re-versionada, por decirlo así, siempre respetando la misma estructura de la melodía, pero con los instrumentos que tenemos y que sabemos tocar.

Al momento de trabajar sobre cada pieza musical, ¿cómo se ponen de acuerdo con el grupo?

Y por ejemplo, uno ya tiene algo propuesto, trae la canción que le gustaría que escuchemos, trae las partituras, el audio de la canción, la forma, la estructura completa. Entonces nosotros lo que hacemos es tocarla directamente, como está escrito. Después de que tocamos lo que está escrito, empezamos a poner lo nuestro, y terminamos viendo que le podemos agregar, que le podemos sacar y así. Esa es una forma de armar las canciones. Después la otra es con algunas composiciones propias. También se parte desde una estructura básica, y de ahí es donde se va sumando cosas. Sumar cosas tiene que ver con quitarle partes o agregarles, a eso me refiero con sumar. Esa es la forma que tenemos nosotros de armar las canciones. Hay algunas que están armadas. Algunas veces cuando ya estan tan así estructuradas, utilizamos los mismos arreglos y tratamos de cambiarle de alguna forma para que tenga esa impronta de Tincazo. Pero en definitiva, uno trae la propuesta, la larga sobre la mesa y nosotros empezamos a mover, vamos viendo que le agregamos, si es que le hace falta.

¿Siempre se improvisa o queda como algo definido?

Dentro de toda la improvisación, hay una estructura muy grande. Para poder improvisar mucho, tenes que tener una estructura firme, entonces es mucho laburo y mucho estudio. […]  Tenes que conocer muy bien la canción para que la parte de improvisación tenga un soporte, una base contundente para que el improvisador se sienta contenido cuando tenga que improvisar algo.

¿Cuáles son las mayores ventajas de fusionar Jazz y Folclore?

Y las ventajas son muchísimas, porque es como seria la banda de los sueños, donde vos sabes tocar tu instrumento, saber apreciar el instrumento del otro y sabes apreciar como lo ejecuta; te gusta ejecutar el tuyo y al hacerlo tenes cinco monstruos que te sostienen para que vos hagas lo que vos quieras. Es como un parque de diversiones. Por ejemplo, si a mí me toca improvisar algo yo sé que tengo el soporte de cinco monstruos que están ahí tocando. Creo que es lo mejor que tiene tocar con este tipo de banda.

Entre los miembros de Tincazo ¿cómo se dan las diferencias musicales e intereses comunes?

Lo bueno es que están bien marcado los gustos y las orientaciones de cada uno. Cada uno tiene una estructura y una forma de ver la música, completamente diferente al otro, aunque escuchemos la misma canción, escuchamos diferente.

Y eso es enriquecedor…

Totalmente, entonces ahí es cuando nos terminamos acoplando. Algunas veces yo veo algo que puedo marcarle al guitarrista porque soy yo quien lo que está escuchando. Quizá él, porque estaba ejecutando, no se dé cuenta de algo que ha estado muy bien y le marco que eso lo siga haciendo, y capaz que él lo vea como algo pasajero. Por eso digo que esta bueno porque nos estamos como apoyando y marcando las cosas buenas que salen. Y las cosas malas también, es divertido.

¿Cómo se ven como banda de ahora en más?

Nos ha costado aunar ideas, pero consensuando hemos terminado decidiendo que no importa si tocamos pocas veces en el año, lo importante es que esas pocas veces sean muy importantes y que tengan muchísimo valor. Seguimos buscando tocar en lugares como festivales de jazz o en producciones propias que tengan que ver solamente con lo que nosotros queremos hacer y lo que queremos mostrar a la gente.

Texto: Elena Nicolay
Fotografía: https://www.facebook.com/tincazo/?fref=ts
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