Roberto López está terminando de tatuar en uno de los tantos stands ubicados en la Segunda convención de tatuajes y piercings internacional en Tucumán, organizada por el estudio INCUBO en el Sheraton. Es, sin duda alguna, una de las figuras del evento. Muchos aficionados se acercan a ver las fotos que se encuentran en la pared de su espacio: allí lo vemos con las agujas y las tintas, en distintos contextos, con figuras como Leonel Messi, Martín Palermo, Marcelo Tinelli o Neymar.

Apenas termina de tatuar me acerco y le digo que vengo de COLIRIO a hacerle una nota, le pregunto si tiene unos minutos para que charlemos. Inmediatamente acepta, con toda la disposición del mundo, y me hace acompañarlo a un espacio más tranquilo, lejos de la gran cantidad de gente que, durante todo el sábado por la tarde, se acercó a la convención para hacerse piercings, tatuajes o simplemente a disfrutar de los trabajos de profesionales que, de otra manera, no vendrían a Tucumán.

¿Qué particularidad tiene esta convención con respecto a otras?

La particularidad geográfica es importante. El lugar en el país en donde se hace, influye en la convocatoria específica de tatuadores… esta convención le queda cómoda, por ejemplo, a gente que viene de países limítrofes del norte, lo cual te permite ponerle el acento de internacional.

Tucumán no está a la vanguardia del tatuaje, eso te das cuenta. Está quizás, medio paso atrás de Capital, en donde esta un poco más incorporado, y aceptado. La convención de MANDNGA convoca a más de 70000 personas en tres días allá, es descomunal la movida, pero también es cierto que ellos hace 15 años que la organizan. A una convención tucumana como esta, teniendo en cuenta que ya hubo un salto cuantitativo (y cualitativo) importante desde la primera edición, si seguís organizándola, en un par de años vas a notar el crecimiento. Te vas a tener que ir a buscar otro lugar porque seguro este hotel te queda chico.
Yo soy oriundo de Tucumán, y te imaginarás que venir a mí me hace muy bien. Le tengo mucha fe al desarrollo de esta convención.

¿Crees que se superaron algunos tabús y prejuicios que, al menos, nuestros abuelos tenían con los tatuajes?

La camada de los abuelos es esa generación que todavía usa repelente para el tatuaje. Los padres, fíjate que ya no. Porque, generalmente, la que no te deja tatuar es tu mamá, pero tu mamá mira Tinelli,y ahora que Tinelli está tatuado le parece bien el tatuaje. Y esto va cambiando constantemente gracias a los medios masivos. Particularmente, la televisión es el medio que mas influye. Con el futbol pasa mucho. El “futbol para todos” entra a tu casa junto con la imagen de los pibes que están tatuados. ¿Qué jugador hoy no está tatuado? ¿Qué personaje de televisión hoy no luce un tatuaje? Todos. Entonces, es más aceptado en el lugar donde antes te decían: “no… cómo te vas a tatuar”.

Lo que si he visto es que, también, se va aceptando muchísimo más en lo laboral. Viste que en algunos trabajos ponen como requisito: “si tenés tatuaje, no entras”. Pero hay que tener en cuenta que nuestras generaciones, son las generaciones patronales del futuro. Osea que ¿cuanto puede durar esto? ¿Diez años más? Hasta que nuestras generaciones nos hagamos cargo de los puestos que hoy tienen los señores de 65 años. Vos tatuado imagínate que le vas a decir a un flaco que te viene a pedir laburo.
En otros países ya pasa. Vas a McDonals y el que te atiende está todo tatuado, orejas expandidas, aritos en la nariz…y es de lo más normal. ¿En qué puede variar la capacidad de una persona por tener un tatuaje? En nada.

¿Desde hace cuánto que tatuás? ¿Cómo te formaste?

En diciembre cumplo 15 años tatuando. Yo soy licenciado en Bellas artes, y eso me sirvió un monton para empezar. Venia de una escuela, con la mano educada del dibujo y lo único que me costó fue la transición esa del cambio de herramienta y de lienzo… pero la técnica era la misma. Aprendí a no lastimar la piel, a saber cuánto debo tardar para que la persona ya no se sienta tan incómoda. Sabes que es de 3 a cuatro horas y más de eso ya no podés seguir con la sesión. Más de eso ya es insoportable el dolor.

¿Has notado cambios con respecto a las demandas?

Hoy en dia hay una gran evolución de los materiales para hacer tatuajes como consecuencia de la demanda del público al momento de tatuarse. El público empieza a buscar diseños más personales que tengan que ver solamente con ellos, ya no se conforma con el diseño pre-fabricado que puede haber en una carpeta. Esto es sumamente positivo para nosotros, porque nos obliga a estar en constante formación y a no quedarnos. Pero me imagino que no es en la única profesión en la que sucede.

¿Cómo es haber tatuado a tantas figuras como, por ejemplo, a Messi?

Es fuerte. Desde el momento en el que cruzamos los primeros mensajes con Leo, lo vas naturalizando un poco. Estuviste un mes mensajeando antes que se haga el primer tatuaje. Después de ese mes ya te sentís más tranquilo y todo… Sin embargo, el dia antes, cuando tenes que viajar a Barcelona sabes que la persona detrás del mensaje se va a materializar y lo vas a tener que tatuar… Y ahí ya te vas mintiendo que es un tatuaje más pero eso no deja de ser una mentira: es Messi y, por lo tanto, la persona más conocida del planeta. Y temblás cuando lo ves. Caes en el hecho de que el tipo se va a sacar una remera y va a tener tatuado algo que hiciste vos hasta en los juegos de PlayStation. Muy fuerte. También es raro este vínculo que se ha generado con los medios, la exposición que a mi también me da el solo hecho de haber tatuado a Leo. Que no fue gradual, fue de la noche a la mañana. Es una sensación muy extraña. Pero está bueno porque me permitió conocer lugares en el mundo que no me hubiera imaginado conocer cuando me empezaron a llamar algunos colegas de Leo que también querían tatuarse.

Entrevista: Franco D. Cuozzo
Fotografías: Joaquín Urtubey / Francisco Manzano
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