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Durante esta semana se presentó en el centro cultural Virla la exposición, organizada por la secretaria de extensión de la Facultad de Artes, titulada “Peponas…?”. Esta fue prontamente cubierta por la polémica generada en torno a la obra de Hernán Emiliano Rodríguez, la misma mostraba una rata viva teñida de rojo que se encontraba dentro de una jaula con una muñeca pepona. La pieza titulada “Síndrome de la muñeca de trapo” fue criticada por algunos docentes de la facultad de artes y hasta se llegó a violentar al autor, que es alumno adscripto en la licenciatura en artes. Desde Colirio buscamos clarificar el asunto dándole voz al alumno que se vio obligado a levantar la obra y poner una nota explicando lo sucedido en su lugar.

 

 

¿Antes de que se estrene la muestra alguien te seleccionó el trabajo para ser mostrado?

 

-La muestra estaba organizada por la secretaría de extensión de la facultad de artes, en ella podían participar docentes de todas las carreras, ayudantes o adscriptos. No había un criterio de selección, no se dejaba afuera ninguna obra (según tengo entendido).pero cabe aclarar que los trabajos estaban hace un par de semanas guardados en la facultad, ya         que la inauguración fue demorada por la toma de la facultad. Aclaro también que la rata no fue puesta en la obra hasta media hora antes de inaugurar la muestra.

 

¿Las primeras incriminaciones y agresiones vinieron de parte de los docentes? ¿Cómo fueron?

 

-Las primeras reacciones del público ante mi obra no fueron de rechazo. La hija de una docente de la carrera de diseño indignada me comentó su rechazo, medianamente ofuscada pero respetuosa, no como su madre quien me maltrató a los gritos sin querer escuchar mis fundamentos. Al tiempo de esto y después de algunas charlas civilizadas me toman del hombro y me dicen, era un profesor de la Lic. En artes(al cual no conocía en persona hasta ese momento) que al mismo tiempo de cuestionarme me agredía verbalmente con insultos y me palmeaba la cara de manera agresiva provocándome a una pelea, aclaro, todo esto mientras me insultaba al frente de otros 4 docentes. En el momento que, ya cansado, le saco la mano de mi rostro pidiéndole que “no me falte el respeto” este sujeto se me planta en una posición desafiante para pelear, le digo q “deje de hacerse el guapo, que es un profesor” e insiste en que peleemos, en ese momento una de las docentes que presenciaba esto me hace señas de que me retire para evitar hacer más grande el lío.

A los pocos minutos se me acerca otro de los docentes que estaba presenciando la “conversación” anterior, el de una manera mucho más educada me plantea su punto de vista acerca de mi obra y su postura con respecto a los animales, pero de todos modos pidiéndome que cambie o levante mi obra. En todo esto se acerca nuevamente el profesor con el que había tenido ese encuentro desagradable anteriormente y vuelve a tratarme de manera violenta, quizá menos que antes pero violenta al fin. Yo le aclaro que no tenía intenciones de hablar con él, ya que anteriormente me había faltado el respeto. Él dice que yo lo había insultado antes con mi obra, luego continua diciendo que no me había faltado el respeto, que “esa era la manera en que se trataban los hombres”, que el antes de docente era “hombre” y que si quería íbamos a la esquina y resolvíamos las cosas “como hombres”, le digo que “los hombres no resolvían las cosas a las piñas, que él era un docente de la facultad y no correspondía y que ya estaba grande para andar buscando pelea en un lugar público. Primero negó todo lo que le dije, y continuo en una postura violenta que posteriormente fue menguando hasta que burlonamente me pidió disculpas, dio la mano y se fue.

 

¿Cómo fueron las pruebas que hiciste con la tintura?

 

- Hace como un mes venía consultando sobre maneras de teñir el pelo del animal sin lastimarlo, consulté a un veterinario amigo y a una peluquería. Hice pequeñas pruebas en diferentes ratas con tintes suaves, como papel crep, tinturas sin amoniaco lavables y permanentes, ninguna hizo el menor daño a ningún animal pero elegí la más fácil de quitar y la que me brindaba el color que yo necesitaba.

 

¿Te parece exagerada la reacción de la gente? Teniendo en cuenta que a las ratas se las fumigaciones y nadie dice nada.

 

             - La especie de ratas que utilice se usa en experimentaciones de todo tipo, se someten a las más crueles pruebas de químicos, se las mutila y se las sacrifica por cientos, esto no pasa solo en farmacéuticas internacionales sino también en institutos de investigación de Tucumán. Todos los medicamentos que usamos diariamente son probados en animales, los avances en biotecnología, en genética, todo se lo debemos a experimentos con animales, hasta el instituto antirrábico trabaja con ratas.

Creo irracional los cuestionamientos de los “activistas” tucumanos, quienes sin conocer de cerca cualquier caso que se planteé actúan agrediendo, insultando y escrachando de la manera más vil. No solo hablo de este caso que me involucra a mí, sino también de muchos otros en los cuales salen a querer destruir a personas indefensas sin siquiera conocer lo que sucede, solo porque alguien les contó de manera muy subjetiva lo que ocurre. Solo una de esas personas que me cuestionó por las redes sociales vio la obra y se la trasmitió de manera subjetiva a un grupo que se dedicó a insultarme brutalmente desconociendo por completo mi obra.

 

¿Qué vas a hacer con la rata?

 

- La rata volvió a su jaula original con compañeras de su especie, hago una reproducción controlada y cuando tengo en exceso dono a la reserva de horco molle ya que ellos las necesitan para alimento de rapaces y reptiles.

Para terminar quiero aclarar q la facultad de artes en ningún momento me censuró o buscó hacerlo, mucho menos el centro cultural Virla, es más, algunos docentes me expresaron su apoyo ante esta situación.

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