Colirio pa que vean Hugo Bellagamba Cuerpo de nota

“El único escape a la niñez eran los dibujos animados” cuenta durante la entrevista Hugo Bellagamba. Esta frase cobra especial sentido cuando vemos su obra y su espacio de trabajo. Con 33 años vive junto con su esposa Romina y dos perras salchichas en una casa soñada por cualquier niño de los noventa. A penas se entra se puede observar en el living su colección de muñecos de Hee-man y las esculturas de su muestra “Hugo, Paco y Luis”. A medida que se recorre la casa se pueden observar un montón de referencias a los dibujos animados y otros elementos que después se plasman en su obra.

Hugo curso tres años de diseño gráfico y después se cambió a la licenciatura en artes plásticas de UNT. El cambio de carrera se dio porque “no me gustaba el hecho que no tenía tantas libertades creativas para hacer algo artístico”. El trabajar con ideas de otros no permitía desarrollar a pleno las propias, es por eso que sin haber probado suerte en el campo laboral decidió cambiar su rumbo. En 2002 entro a la facultad de artes, un mundo totalmente nuevo, paso de ser parte de la carrera hippie de la UNSTA para estar dentro del colectivo de los “chetos” que venían de la privada a la pública. Una vez adentro empezó a trabajar con figura humana y todas esas pautas que te da la academia. Encontró su primer envión artística en el surrealismo, “ese meloso de Dalí, con las cosas chorreadas y los cuerpos deformes” cuenta en tono jocoso. Como estudiante ya empezó a mandar obras a salones, su primera mención importante fue un quinto lugar en un salón homenaje a Dalí a tan solo dos años de su comienzo en la facultad. Después de esta le siguieron muchas más en salones grandes como fueron el 1°premio en el XLº Salón de Tucumán para el Ámbito Nacional – Pintura, 1º premio XV Salón de Artes Plásticas Carlos M. Navarro, mención en el Salón Nacional de Artes Visuales Palais de Glace 2008, 1ª mención XXXVI Salón de Tucumán para el Ámbito Nacional – Dibujo, 3ª mención XIII Salón Carlos M. Navarro, entre otros.

Claramente sus inicios en la pintura no fueron con la facultad. Con seis años sus padres le vieron aptitud para la el dibujo por ello decidieron mandarlo a talleres para niños. Ahí pintaba paisajes y otras cosas con las que no se sentía muy cómodo, motivo por el cual termino abandonando. De esta forma se dedicó a dibujar en su casa los personajes que veía en los dibujos animados. Cosa que se mantuvo hasta el día de hoy.

“Fui hijo único por 7 años, hasta que nació mi hermano, de una familia en la que era primer nieto y sobrino. Me crie siempre con grandes, por ejemplo no tenía amigos en el barrio porque los adultos me sobreprotegían mucho. Así que me crie con ellos. El único escape a la niñez eran los dibujos animados, estaba a full con todos. Lo que era Disney y los robots como Mazinger o Robotech. Por eso me quedan esos flashes a la niñez.” Los dibujos animados con el tiempo no fueron algo simplemente de su infancia sino también una constante de su presente en el cual los sigue viendo. En el estudio donde pinta tiene un almohadón de B-MO, personaje de Hora de Aventura, y dice que ve muchos otros que no se estrenaron aquí a través de internet.

 hugo paco luis

Se define como un coleccionista y un consumidor constante de imágenes.  Todo el tiempo lee comics o busca arte por internet. Justamente viendo el trabajo de otros artistas de EEUU, Europa y sobretodo Japón se decidió a abandonar el surrealismo y pasar al estilo en el cual se encuentra ahora. Mechando cosas de su infancia con la realidad de su vida adulta empezó a pintar en clave de ilustración. Ve su trabajo como “una comparación de lo que yo veía de chico con lo que veo de grande, aplicando otra lectura en los mismos personajes.”

El proceso mediante el cual se concibe una de sus obras es largo. Empieza con un boceto a mano alzada, que luego es pasado a la computadora. En ella hace pruebas de color y juega un rato con fondos o formas. Una vez que ya está pensada la pinta sobre una cuerina (material que reemplaza al lienzo ya que le gusta más su textura). Ver una cuadro de Hugo Bellagamba es hacer un recorrido por su historia desde que era un niño viendo dibujos animadas, luego por su paso por diseño gráfico hasta convertirse en un artista plástico.

Quizás el máximo exponente de esto haya sido la serie “Hugo, Paco y Luis” que presento en el Patio Itaú Cultural 2012 y el Museo Timoteo Navarro 2013. “La serie de los patos fue porque desde el balcón de mi departamento veía a los chicos de la plazoleta mitre que estaban limpiando vidrios. Entonces hacia cálculos de que es lo que yo hacía a su edad, que era ver dibujos, y es algo que estos chicos no tienen la posibilidad de hacer. Pero al mismo tiempo veía que ellos laburando se tomaban el tiempo para divertirse y jugar entre ellos, no habían perdido su infancia y su oportunidad de ser niños.” Esta vivencia juntada con los sobrinos de Donald nos termina hablando de los patos que tuvieron tanta suerte.

www.flickr.com/photos/hugobellagamba

Fotos y Texto por Luciano Billone

Para compartir...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someoneShare on TumblrPrint this page