12341572_773839559408602_5550112414955263545_n2   La fotógrafa Gisela Volá, miembro de la Cooperativa SUB de fotógrafos, pasó por Tucumán a dar un taller de Fotografía y Compromiso, organizado por Preludio Colectivo Visual en las instalaciones de Tamañoficio de la calle San Luis.

Colirio Pa Qque Vean: Contanos qué es SubCoop.

Gisela Volá: Subcoop es una cooperativa de fotógrafos integrada por cinco miembros, de los cuales tres estamos en Buenos Aires: Gerónimo Molina, Nicolás Pousthomis y yo. Martin Barzilai, en Paris, y Olmo Calvo Rodríguez, en Madrid. En un comienzo, estábamos en Buenos Aires, pero paulatinamente se dio que nuestros compañeros se hayan ido a vivir a otros países y trabajan como satélite desde allá. Tenemos un funcionamiento que nos permite vía internet estar en permanente discusión, y pensar los proyectos atravesando las fronteras, pensar la dinámica de cada año. Con este método semanalmente discutimos los proyectos que van a venir. A lo largo de más de 10 años de trayectoria de nuestra cooperativa hemos realizado ocho trabajos colectivos, algunos individuales también. Para este caso fomentamos que nuestros compañeros que viven en el extranjero vuelvan para estar un mes al menos para que trabajemos en conjunto. Funcionamos como una productora de contenidos donde cada tema es una investigación y producción que requiere mucho tiempo, y otra instancia en donde nos reunimos todos los fotógrafos para ponernos en acción y fotografiar. Habiendo decidido previamente cómo vamos a contar la historia, los formatos, los lenguajes porque ante todo nosotros nos denominamos contadores de historias. Nuestro territorio de trabajo es Latinoamérica. Todos los ensayos fotográficos que se pueden ver en nuestra web están encerrados en el continente americano. Si bien tenemos vínculos y trabajos con gente de otros países nuestros 10 años de trabajo fueron dentro de Latinoamérica.

CPQV: ¿Trabajan exclusivamente dentro de subcoop?

GV: Lo que se ha generado en estos 10 años es una manera de trabajar muy cooperativista. Todos trabajamos para sub, para crear una identidad y poder vivir de ella. Trabajamos periódicamente con medios de comunicación que nos piden trabajos porque saben que nosotros vamos a responder bien porque las temáticas documentales y sociales son áreas donde estamos acostumbrados a trabajar. En ese marco de identidad de trabajo nos llaman para hacer colaboraciones que saben que vamos a poder responder porque estamos sumergidos en el tema. Por lo general son notas. Trabajamos con assignments que son retratos y entrevistas, a veces son acontecimientos sociales como actos presidenciales y actualidad. Pero siempre nos piden un trabajo más documental, más de campo. Hace tiempo que hemos dejado de trabajar con lo que es la actualidad. Si bien ese fue nuestro comienzo en donde trabajamos muy ligados a la coyuntura, a la actualidad. Lo del 2001, las asambleas, las fábricas recuperadas, lo que pasaba en la calle y todos los procesos sociales. Decimos que sub se formó en 2004 porque recién ahí nos salió la matrícula como cooperativa. Estuvimos en la primera asunción de Evo en Bolivia, de Lula en Brasil, de Tabaré Vázquez en Uruguay, de Bachelet en Chile. Fueron momentos donde estábamos muy conectados con esos cambios latinoamericanos. Después de eso ya en el 2004 comenzamos a bajarnos de esa temática y comenzamos a desarrollar proyectos que demandaban más tiempo de producción y que quizás no tenían tanto que ver con la actualidad. Mirábamos más las historias de la personas, de los lugares y otros procesos de historias más silenciosas. Nos dimos cuenta que esa era la línea que desde nuestro lenguaje queríamos trabajar.

CPQV: ¿Cuáles son los ensayos que se pueden ver de la producción de sub?

GV: Son muchas temáticas que siempre fueron de nuestro interés que son los pueblos originarios, los campesinos, tenemos un trabajo realizado sobre el desmonte de soja en un asentamiento en Itacua en Paraguay, sobre la contaminación del riachuelo en Buenos Aires, sobre el consumo del paco en la villa 21, sobre creencias paganas como el Gauchito Gil, con la devoción hacia la cantante Gilda en un trabajo que se llama Gilda la milagrosa. Con refugiados de diferentes orígenes, sobre la memoria viva de Darío Santillán con el que ganamos el primer premio en la Bienal de Arte de Cuenca Ecuador en 2010. Fue muy importante porque desde ese momento comenzamos a trabajar más con lo que son las exposiciones que era algo que todavía no habíamos desarrollado. El último trabajo que hicimos acabamos de presentarlo en Francia que se llama “A puertas cerradas” que se trata de los barrios cerrados de Buenos Aires.

obrerode la serie San Darío del Anden – SUBCOOP

CPQV: ¿Todos estos trabajos están publicados como libros?

GV: No, hemos publicado un solo libro que se llama “Cumbia, la música alegre con la que se bailan las cosas tristes”, en 2005. Hicimos una tirada de 1000 ejemplares de nuestro primer libro. Desde ahí que no hacemos libros de tiradas grandes. Este próximo año vamos a imprimir dos: uno se va a llamar Qhapaq Ñan, que es un viaje al que nos convocó el músico Gustavo Santaolalla para viajar durante 40 días desde San Juan hasta Bolivia sobre la ruta vial andina; el otro se va a llamar “Deseos”, que es un trabajo que hicimos en cinco países de Latinoamérica investigando sobre los deseos de las mujeres. Un trabajo en relación de género.

CPQV: ¿Qué tienen en mente para el 2016?

GV: Tenemos un nuevo desafío que nos va a tener como coordinadores y curadores de una muestra que no va a ser nuestra sino que vamos a invitar a 25 artistas de diferentes países para montar una muestra colectiva con la temática familia y sus vínculos. Es un hermoso desafío que surgió a partir de la necesidad de dejar de hacer muestras con nuestros trabajos y disfrutar lo que hacen otros colegas con los que nos interesa dialogar. Sub es una plataforma y si bien nos interesan crear por un lado ensayos documentales, abrir los canales de difusiones y tener promoción mediante las exposiciones, hemos esperado unos años para adquirir experiencia y poder abrir una nueva puerta y hemos comenzado hace 5 años a dar talleres para poder compartir y transmitir nuestra experiencia que es algo que nos da mucho placer hacer. Uno difunde; no solo es enseñar, porque nadie puede enseñarle a otro algo que está también asimilando. Nos interesa poder compartir talleres desde la propia acción, desde el propio aprendizaje, es un ida y vuelta para nosotros. Podemos divulgar las cosas que para nosotros son importantes como el trabajo colectivo, la identidad colectiva, el trabajo en equipo, la generosidad entre las personas para generar trabajo. Como son valores que nos interesan estamos viajando mucho, hemos dado talleres por muchas partes de argentina y américa latina y vemos que en este momento es la mejor forma de poder lograr grandes cosas. Eso es algo que se está manifestando ahora ante la creación de muchos colectivos que en Argentina hace 5 años no pasaba. Pensamos que uno tiene que tener las herramientas para hacer cosas. Somos una generación de fotógrafos que quizás fue la última que aprendió desde la práctica en los laboratorios analógicos, vivimos casi el final de ese proceso. Desde que comenzamos casi que nos dimos cuenta que a veces solo con la cámara no alcanza así que también venimos grabando audio, registro de textos a partir de las investigaciones donde escribimos mucho. Nos interesa armar redes con gente que escriba, con periodistas, investigadores, escritores, editores de video, diseñadores gráficos porque creemos que es una forma de enriquecer el lenguaje muy necesario para mostrarlo hoy. Es necesario adaptarse a la época en que vivimos y tratamos de utilizar todo lo que más se pueda.

CPQV: ¿Qué opinás sobre el conflicto con los refugiados de Europa y las fotografías que se viralizaron?

GV: Me parece que las temáticas o las fotos que se difunden y que se viralizan en las redes sociales que tiene que ver con acontecimientos alrededor del mundo son buenos disparadores para volver a reflexionar sobre cosas que siempre han ocurrido. El tema de la inmigración y los refugiados es algo sobre lo que nosotros siempre tuvimos una mirada humana y crítica a lo que son las cuestiones legales migratorias. Eso nos hace pensar que una foto aislada nos ayuda a poder pensar sobre otras cosas. A nosotros lo que nos interesó siempre fue no trabajar sobre los golpes bajos. Siempre nos manejamos en situaciones donde podríamos haber realizado imágenes de gran impacto a ese nivel usando una sensibilidad fácil. Siempre hemos buscado los caminos más difíciles que tienen más que ver con buscar cuáles son los conflictos que causan imágenes como la de Alan Kurdi. Quizás si hubiésemos visto una situación así preferimos bajar la cámara y mirar un poco más lejos en ese conflicto. Publicar o difundir otras cosas con más profundidad, más que una víctima, nos importan las cosas que hacen que exista esa víctima.

CPQV: ¿Están trabajando sobre lo que sucede con los inmigrantes en Europa?

GV: Si, por supuesto. Olmo Calvo Rodríguez acaba de ganar hace unos días el premio Luis Valtueña de Fotografía Humanitaria organizada por Médicos del Mundo por segunda vez consecutiva. Es la segunda vez que gana el mismo fotógrafo el mismo premio que tiene que ver con derechos humanos. La primera vez ganó con un trabajo sobre la crisis española y esta vez con el tema de los refugiados. Las cuestiones migratorias son cada vez peores y las políticas de estado hacen que los inmigrantes tengan cada vez menos derechos.   151214115219-1

Olmo Calvo Rodirguez – SUBCOOP: Supervivientes en busca de refugio

  Podes consultar todos los trabajos en http://www.sub.coop/

Gastón Guirao

Foto de portada: Preludio

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