La presentación de La Vela Puerca en Tucumán estaba anunciada para las 2 am, pero había dos grandes motivos para acercarse temprano al club Floresta. Del Palo Rock y Narpoperules son dos ascendentes bandas tucumanas que, paso a paso, se vienen ganando un lugar importante dentro de la movida del rock local, y ambas bandas coronaron un gran 2014 compartiendo escenario con los uruguayos, una banda con pergaminos de sobra y trascendencia internacional.

Pasadas las 12 de la noche, ya entrado el domingo, subieron al escenario los chicos de Del Palo Rock. Los jóvenes de Aguilares presentaron un set muy rockero, que hizo bailar más que nada a quienes se acercaron tras la suspensión del show de Don Osvaldo, y tenían mucha sed de rock barrial. “Si volviera” fue el primer tema, y le siguieron “Madre Tierra”, “Último tren” y “Casi siempre”, que fueron coreados por un par de fieles seguidores y cautivaron a los curiosos, que de a poco se fueron acercando al escenario.

En “Este sueño” la banda de los hermanos Cejas dejó claro que esa fecha era un sueño para ellos, agradecieron a la producción el espacio, y la gente entonó un clásico cantito de cancha, que va a la perfección con el nombre y estilo de la banda: “soy del palo, soy del palo, yo soy”. Pasó “El ebanista” y llegó “Sentado en la costanera”, dedicada a Walter Garzón, amigo y seguidor de los Del Palo, asesinado hace 11 meses y por quién aún se reclama justicia. Celebramos que el rock sea una herramienta de lucha, siempre.

“La nena” es uno de los grandes hits de la banda, y a este tema le siguieron “Rocanrol del país+ Ya nadie va a escuchar tu remera” que levantó a la gente, que cantó junto a los muchachos del sur de la provincia, hacía el final de su show.

Los tiempos eran acotados, así que el breve set se cerró con el estreno de “Volantín”, que ya venían compartiendo desde sus redes sociales y se escuchó muy correcto en vivo, y otro tema que se viene instalando de la banda: “Al baile”. Buen set de Del Palo Rock, que sigue creciendo con fundamentos más que interesantes, con espíritu barrial y un elegante toque en los vientos.

Los NARPOPERULES son sinónimo de fiesta en Tucumán, y su show en Floresta no iba a pasar inadvertido. Quienes suelen verlos en vivo, saben que su set viene acompañado de disfrazes, bailes y mucho color, y esta no iba a ser la excepción.

Con fuego y malabares, atrajeron al público velero, que empezó a bailar al ritmo de “Desde el fondo de la tierra”, tema con el que suelen abrir sus presentaciones. Luego, los Narpo desplegaron sus “Banderas de alegría”, cargadas de optimismo y buena onda, y abrieron el paso a “El Paraná”.

Las fiestas de los NARPOPERULES suelen incluir algún que otro cover, que los acerca a quienes todavía no los conoce: llenaron el estadio de globos y papelitos cuando sonó “La danza de los muertos pobres”, a la que agregaron un arranque de “Mal Bicho”. Los Narpo hacían bailar a todos los presentes, y al grito de “¿Dónde está la fiesta en Floresta?” el show iba subiendo su temperatura, cuando el mismo se vio forzosamente interrumpido, ya que les cortaron la luz y el sonido, obligándolos s abandonar el escenario. El público despidió con aplausos a los NARPOPERULES, lamentando su anticipada despedida y prometiendo volver a verlos. Los muchachos fiesteros del rock tucumano tendrán su revancha  en su fiesta de cierre del año, el 20 de diciembre.

El cierre abrupto de los Narpo opacó el buen show de dos grandes bandas, que con sacrificio y mucho trabajo están creciendo a grandes pasos dentro de la movida. Celebramos el lugar que DAM Producciones les dio a éstas (y a muchas otras) bandas locales, pero repudiamos que no se respete al artista. Desconocemos los motivos del incidente, y no deberíamos convertir esto en una caza de brujas. Si los tiempos no alcanzaban, seguramente se podía solucionar de forma mucho más elegante y prolija.

Santiago L. Sibaja Ruggeri

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