06e8fac838833c1e8d64d76ddf17f569-coverde la serie “The Ligthest Energy on Earth”

 

Marcelo Pérez Del Carpio nació en Bolivia, pero vivió los primeros años de su vida en Venezuela. Se      recibió de arquitecto, pero trabajó siempre como fotógrafo. Recibió varios premios a nivel      internacional que le permitieron tomar cursos con grandes fotógrafos y empaparse de               conocimientos de diversas raíces. Actualmente reside en La Paz, desde donde trabaja para        agencias que distribuyen su trabajo en las principales publicaciones del mundo.  Estuvo hace    pocos días en la provincia, participando de la Bienal de Fotografía Documental. Una vez             terminada, aprovechó para quedarse unos días y trabajar en fortalecer Agencia Zur, proyecto  que tiene en conjunto con colegas de diferentes latitudes del mundo, entre ellas Tucumán.

Colirio Pa Que Vean: En un mundo con tantas cámaras: ¿Cuál es el rol del documentalista?

Marcelo Pérez del Carpio: Yo creo que la democratización ya está dada con el boom de la fotografía digital: la diferencia está en el nivel de compromiso que uno tiene. El seguir las normas del fotodocumentalismo real, trabajar en base a la verdad, no dirigir a la gente e investigar sobre el tema que uno aborda es lo que hace la diferencia. Hay veces que se pueden hacer muchas fotos muy buenas pero no hay nada para decir, ahí está la diferencia con el que hace fotoperiodismo.

CPQV: ¿Cuales vendrían a ser las características del nuevo documentalismo latinoamericano? Si es que existe…

Marcelo Pérez del Carpio: Yo creo que no existe. Yo creo que la tendencia latinoamericana es a romper paradigmas, pero el nuevo documentalismo no existe como tal. Lo que creo que existen son nuevas plataformas, nuevos fotógrafos y maneras distintas de contar una historia. Antes se contaba de forma más explícita, quizás ahora es más subjetivo y conceptual. En esta etapa, que no quiero llamar nueva, yo me estrello mucho con la calidad de la imagen. Si la foto no es buena, se fuerza la imagen. Aunque contextualizamos todo muy bien y tengamos un gran concepto, no sirve de nada si la calidad de la imagen no es buena porque al final es de fotografía de lo que hablamos. Lo visual es primordial, si no existe una buena foto hay que dejarlo de lado. He hablado con fotógrafos sobre la existencia de temas que nos parecen excelentes pero nos parecen casi imposibles de fotografiar. Un ejemplo de esto es la reivindicación marítima de Bolivia. Tal vez la puedes contar con fotos de archivo, pero no se puede hacer con fotodocumentalismo directo.

CPQV: ¿Cuáles son las historias que te interesa contar?

Marcelo Pérez del Carpio: Mi tarea desde que volví de Europa, hace un par de años, es reflejar una cara objetiva de Latinoamérica. Yo me fui con un reportaje muy fuerte acerca de una morgue, en el que mostraba muchas falencias. Desde que volví mi visión es otra, quiero mostrar una Bolivia más objetiva. Estoy en la línea de que los conflictos sociales, medioambientales, y culturales se muestren como una mirada que tire más hacia lo positivo. No buscar mostrar lo trágico.

CPQV: La palabra “objetiva” se puede usar con varias acepciones ¿Cuál es la que vos le das?

Marcelo Pérez del Carpio: La uso en el sentido de buscar que tiren a lo positivo. Que muestren  una línea de progreso, por decirlo de alguna manera. Que expongan una problemática sin acentuar los temas de pobrezas. En los casos que haya que mostrarla, buscar ser respetuoso. No trabajar como muchos de fotografos los extranjeros que vienen sólo a buscar pobreza y delincuencia a Latinoamérica.

VICTIMS OF VIOLENCE - THE DREADFUL SITUATION OF THE UNIDENTIFIED

de la serie “Victims of Violence”

 

CPQV: ¿Actualmente en qué estás trabajando?

Marcelo Pérez del Carpio: Hace dos meses tuve una exposición sobre la hoja de coca en Bolivia, un proyecto con el que vengo trabajando desde 2013 con una comunidad cocalera en Las Yungas bolivianas. Una zona de cultivo libre (hasta ahora). Ahora lo voy a expandir a toda la cadena comercial que está alrededor, con el objetivo de mostrar que la hoja no es cocaína. Ahí es donde se ve mi visión de la objetividad, poder mostrar para qué sirve la coca, en contraposición de los que la muestran como droga. El proyecto comenzó cuando Evo Morales logro la despenalización de coca para uso doméstico. Ese fue un momento propicio para empezar este proyecto, que gustó mucho. Se público en el New York Times, luego fue de exposición a España y Rusia.

Además, estoy trabajando con el Litio. Bolivia Tiene las reservas de litio más grande del mundo,  pero con una industria bastante atrasada en este sentido. Lo dejé un poco en pausa pero ahora lo voy a retomar. Es una de las promesas dentro de la industria boliviana, me parece que está bueno contar la producción de una de las energías más importantes del siglo XXI. Bolivia puede ser un país que sea punta de lanza en este sentido, por eso me parece importante tener este trabajo.

Lo más reciente que estoy haciendo es sobre una nueva arquitectura que está apareciendo en la zona de El Alto. Este trabajo habla mucho de lo que son los nuevos ricos de Bolivia, comerciantes Aymaras que han hecho mucho dinero en los últimos años y ahora lo quieren reflejar con casas muy lujosas. El que las construye es un arquitecto indígena, también, que tiene un estilo muy particular. De momento estoy trabajando en estos tres proyectos.

 

BEYOND THE COCA LEAFde la serie “Beyond the Coca Leaf”

 

CPQV: ¿Qué te suman las nuevas herramientas tecnológicas a la hora de contar historias? ¿Qué cuidados tenés con ellas?

Marcelo Pérez del Carpio: El cuidado yo creo que es no usarlo todo el tiempo. Si yo me meto a usar la fotografía 360 en todos mis proyectos, eso se convierte en un cliché. Se trata que la herramienta te ayude a mostrar algo diferente, en mi caso mostrar los espacios de los cocales.

La idea de usar estas plataformas la vi en un workshop que hice en EE.UU, en el que mis compañeros hacían mucho hincapié en el trabajo transmedia y las diferentes formas de contar historias que existían. También es una forma de hacer frente a la gran competencia que tienen nuestros trabajos, siempre hay que buscarles que tengas un plus. En algunos casos será el tecnológico o en otros la temática. No es un requisito fundamental para mí las nuevas tecnologías, es algo que tuve a mano y me lo quisieron auspiciar para el trabajo de la coca, así que lo hice.

CPQV: ¿Cuál es el objetivo de Agencia Zur?

Marcelo Pérez del Carpio: Yo fui invitado en diciembre de 2014; comparto con ellos la idea de impulsar nuestra sociedad de fotógrafos a través de la plataforma web, y con ella conseguir encargos a tiempo y compartir nuestro trabajo. Funciona como agencia, pero también es una comunidad. Por el momento somos pocos porque estamos seleccionando cuidadosamente quién entra, es algo que se hace por méritos. Ahora está entrando Lujan Agusti, argentina que vive en México, y una fotógrafa española que vive en Nueva York. Estamos buscando gente en lugares puntuales para poder tener más historias que contar.

CPQV: Pudiste viajar mucho por Europa y EE.UU. ¿Por qué decidiste ejercer desde Bolivia?

Marcelo Pérez del Carpio: En Bolivia tengo dos ventajas: la primera es el panorama político y social que me da el gobierno indigenista de Evo Morales: esto da muchas noticias e historias paralelas. La segunda, es que no hay tantos fotógrafos como en Nueva York o Londres, entonces las agencias en las que trabajo me piden estar en Bolivia.

 

Texto por Luciano Billone

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