Retratos de Bar, de Rafael Segovia

Encuentros y desencuentros en un bar. ¿Dónde más? Una propuesta escénica sencilla y profunda a la vez, que despojada de todo artilugio profundiza el trabajo con el cuerpo

“Retratos de Bar” se presenta en el campo de la danza independiente tucumana como una obra contemporánea, que juega con el cuerpo como eje central de la escena, trabajando el movimiento y la gestualidad.

Dirigida por Rafael Segovia, nos cuenta sobre encuentros y desencuentros que se concretan en el espacio de un bar. Pero este espacio es solo una excusa, para hablarnos de los vínculos que se van construyendo en escena, los deseos que los atraviesan, las pasiones que los impulsan, los conflictos que los enfrentan. Así los cuerpos en esta obra se presentan como campos de batalla: todo puede pasar, y son las células, los organismos, toda la materia corpórea, física y subjetivamente, la única que puede soportar esas luchas.

Alejandro Rojas, Martín Gómez Sastre, Nicole Romano, Claudio Alejandro Coronel y Virginia Gil, son los intérpretes que dan corporalidad a este trabajo. Atravesado inteligentemente por la música y las luces, el juego escénico propone un relato en saltos, que no cuenta una historia, sino varias: las de estos sujetos que a pesar de todas las miserias del ser humano, lo único que quieren es estar, ser vistos: bellos, sublimes, impecables… como en una foto, o en un retrato.

Una propuesta escénica sencilla y profunda a la vez, que despojada de todo artilugio profundiza el trabajo con el cuerpo. Cuerpo que baila, que interpreta y comunica, generando en el espectador momentos de identificación y disfrute.

 Por: Tatiana Lujan Valdez // Fotografía: Gastón Guirao