Macri eliminó el Ministerio de Cultura

La cartera cultural fue degradada a Secretaría y absorbida por el Ministerio de Educación que conduce Alejandro Finocchiaro, quien no ofrece respuestas a los docentes universitarios de todo el país

El sábado por la tardenoche explotó el rumor de que el Gobierno Nacional impulsaría un reajuste de Ministerios para brindar una señal de austeridad a los mercados. Este lunes por la mañana el presidente Mauricio Macri confirmó que achicará su Gabinete, lo que significará que algunas carteras serán absorbidas por otras, y degradadas a Secretarías.

Esto implicará una drástica reducción presupuestaria para los exMinisterios, lo que podría condicionar sus distintos programas y puestos de trabajo. En esta sangría, cayeron en desgracia los Ministerios de Salud, Trabajo, Ciencia y Tecnología, y Cultura, entre otros. La cartera cultural quedará a cargo de Alejandro Finocchiaro, quien no brinda respuesta a la crisis educativa que llevó a un paro nacional a la Universidad Pública y sobre quien pesa una denuncia de abuso sexual.

El Ministerio de Cultura

El Ministerio de Cultura de la Nación fue creado en Mayo de 2014, luego de ser históricamente una Secretaría. La cantautora Teresa Parodi reemplazó en aquel entonces al cinesta Jorge Coscia. Previamente, Cultura tuvo rango ministerial muy pocas veces en la historia argentina: entre mayo y junio del ’73, durante la presidencia de Héctor Cámpora, la cartera estuvo a cargo de Jorge Taiana; Carlos Burundarena ejerció el cargo entre marzo y diciembre de ’81, durante el gobierno de facto de Roberto Viola; el desguazador de los medios públicos de comunicación, Hernán Lombardi, estuvo al frente del Ministerio de Cultura desde octubre del 2001 hasta el fatídico 21 de diciembre del mismo año, cuando Fernando de la Rúa dejó la presidencia en pleno estallido social.

La gestión de Parodi al frente del Ministerio de Cultura dejó como grandes hitos la inauguración del Centro Cultural Kirchner (en la placa de inauguración la acompañan la expresidenta los detenidos Julio De Vido y el tucumano José López), las millonarias giras nacionales de La Mancha de Rolando que le valió a la exministra una imputación judicial y su austera declaración jurada que incluía un reloj de pared de $320 pesos.

Se valora de sus años al frente de la cartera y de las políticas culturales K en general el fuerte impulso a la producción nacional desde el Instituto Nacional de Teatro (INT) y el Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales (INCAA).

Cultura PRO

El 10 de diciembre de 2015 Macri asumió la presidencia y designó al periodista e editor Pablo Avelluto al frente del Ministerio de Cultura de la Nación. Lo primero que hizo al frente de la cartera nacional fue cerrar el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego y desmantelar la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional del Ministerio, que tenía a su cargo el filósofo K Ricardo Forster.

Ya afianzado en el cargo no le tembló el pulso para despedir a 500 empleados del Ministerio de Cultura (“una decisión espantosa pero necesaria”, admitió) y para designar a su novia Carolina Azzi al frente de la comunicación ministerial (lo que el propio Avelluto desmintió en reiteradas ocasiones), y a Josefina Roulliet, esposa del por entonces titular del Banco Central Federico Sturzenegger, como gerente del Fondo Nacional de las Artes.

A través de las redes sociales, Avelluto reclamó el despido de los docentes que adhieren a los paros, avaló la Revolución Libertadora y deslegitimó los reclamos de las agrupaciones de Derechos Humanos. El cierre de numerosos programas nacionales no sorprendió a nadie

Recientemente, admitió que cobra 120 mil pesos en mano: “Cobraba más en la actividad privada, cuando estaba en la editorial Sudamericana, pero sin duda comparto los mismos problemas que todos”, se sinceró, y ratificó que no dejará de escuchar a Charly García por cantar “Mauricio Macri la puta que te parió”. También rechazó que su cartera pueda ser degrada a secretaría, lo que se terminó de confirmar esta mañana:

-¿El Ministerio puede pasar a ser una Secretaria?
-El Presidente ratificó que no significaría ningún ahorro. Tenemos congelados nuestros salarios desde principio de año, o sea que no acompañamos las paritarias de los trabajadores estatales.

Cultura en Tucumán

Con el cierre de muchos programas, el  Ministerio vio afectada la impronta federal que estaba desarrollando desde su restablecimiento en 2014. En Tucumán, la gestión ministerial se limitó casi de forma exclusiva al Museo Casa Histórica: basta con buscar “@MinCulturaAr Tucumán” en Twitter para dar cuenta de ello. 

Durante una visita a Tucumán en 2016, en el marco de la apertura de la 31° Fiesta Nacional del Teatro, desde Colirio consultamos a Avelluto sobre las medidas a impulsar desde su cartera para apoyar a las salas teatrales que hacían esfuerzos para subsistir sin un feroz incremento del precio de las entradas ante la suba de la tarifa de luz. Su respuesta fue elocuente:

“No se cómo repercutieron los aumentos acá en Tucumán porque no fueron iguales en todos lados, desconozco la situación de las salas de acá. Hasta ahora no se ha pensado una solución específica aunque estamos tratando el tema y buscándole una situación. Como pasa con otros lugares como los clubes, centros culturales que también tienen una complicación porque las situaciones excepcionales son muchas. Pero lo estamos siguiendo y monitoreándolo. En algunos casos con el Fondo Nacional de las Artes que pertenece a la Nación, encontramos un camino otorgando subsidios para los teatros para que puedan adaptar sus instalaciones eléctricas modernizándolas para usar elementos de bajo consumo. Lo cual es un modo de mejorar la situación modernizando equipamiento tecnológico que a veces es una variable que modifica el consumo. Estamos estudiándolo, no es una solución fácil, pero sé que es un problema y entiendo la preocupación”.

Avelluto en Tucumán. Foto: Gastón Guirao para CPQV


¿Qué pasará con el Ministerio de Cultura?

El Ministerio de Cultura será degradado a Secretaría y funcionará bajo la órbita del Ministerio de Educación. Su titular, Alejandro Finocchiaro es abogado, y fue director de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires del gobierno de Maria Eugenia Vidal, hasta que fue convocado para el mismo cargo en la Nación. 

A nivel nacional no pudo cerrar la paritaria con los docentes, a quienes ofrece un acuerdo salarial miserable dados los indices de inflación. Actualmente, enfrenta un paro nacional en las Universidades Públicas de todo el país, y en ese contexto se haría cargo también de la política cultural nacional.  Además, su cartera también absorberá el Ministerio de Ciencia y Tecnología del exkirchnerista Lino Barañao. Según La Nación, su cargo fue negociado y hasta habría sido ofrecido a Martín Lousteau.

En este contexto totalmente adverso, la Secretaría de Cultura de la Nación difícilmente brinde respuestas a los artistas y productores culturales, que pelean todos los días contra la inflación y suba de tarifas que afecta el bolsillo de quienes consumen arte y cultura.

"Jamás hemos querido identificar a la cultura con un partido político, sino como una expresión de una sociedad que tiene enormes niveles de creatividad y de talento para diferenciarse. Argentina tiene una identidad propia a partir de su cultura y además se distingue en cada una de sus provincias", dijo Macri al anunciar que Avelluto sería su ministro de Cultura en noviembre de 2015. Menos de tres años después, el gobierno no encuentra el rumbo y el Ministerio de Cultura es cosa del pasado.