Cachín Selis y la hermandad de las bandas tucumanas

Repaso de la carrera del multifacético músico tucumano. Sus inicios en Sr. Valdez, la conformación de una escena en la provincia, hasta su presente como solista.

Cachin Selis es una persona que elige ir por varios caminos, a pesar de que su convicción de atar los diferentes hechos de la vida lo van llevando a entremezclar todas sus facetas en su carrera musical. Hoy por hoy trabaja en un banco durante la mañana, a la tarde ensaya como solista o con Valdez y los miércoles conduce un programa en Radio Fish. Como esto es poco, cada vez que puede ayuda produciendo discos de otros músicos.

Lleva más de diez años en la escena musical de nuestra provincia, transitados en gran parte con Valdez y en los últimos años ha empezado su carrera solista. Por ahora tiene a “Urgencia” como único CD solista, pero se espera un segundo disco en breve. Este plantea revolucionar su estilo personal pasando a un formato en el que el estará solo jugando con diferentes instrumentos, el proyecto se titula “Entre cuatro paredes”. El mismo será editado con Las Tías Records, sello del que forma parte desde este año. El nuevo material ya empezó a traer las primeras satisfacciones durante el viaje a España , realizado durante el mes pasado, en cual término tocando junto a Manu Chao.

¿ Ves una dualidad entre el trabajo del banco y la música?

Hasta hace no mucho tiempo tenía la fijación que me estaba pasando eso. Ahora estoy súper tranquilo de que es un solo camino. Nos son dos personalidades. Todo es un solo camino, la misma convicción. Laburo en un banco, que es un súper buen laburo que me da mis libertades. Si tengo que ir a una radio o mandar un mail por una cuestión de música lo hago. Me da un sueldo que lo invierto en que crezca mi proyecto. Llegará un momento en el que el proyecto me pida más tiempo, aspiro a que eso pase. Cuando suceda tomaré las decisiones.

Ya no me caliento con que es una dualidad. Es un solo camino. Igual que con Fish, nunca pensé en ser locutor pero me sirve porque conozco gente y me divierto. No hay que renegar. Doy cada paso convencido. Se hacia dónde voy, quiero hacer música.

¿Cómo cambio la escena tucumana durante estos más de diez años que llevas en ella?

Cuando Valdez salió en 2004, con corriendo en bolas, la escena era muy nutritiva. Había un medio masivo como la gaceta con el suplemento 4 AM, había muchas bandas, muchos lugares y había pocas reglas. Era una época en la que se podía hacer mucho. Pero el modelo de la música era sacar un disco y moverlo como uno pueda. No había internet como está ahora, era muy limitado en ese sentido.

En los Pre Cosquín nos  presentábamos los mismos de siempre – nosotros, May Day, Harakiri, B19, Pelops y Luzbel-  que éramos de la misma edad y arrancamos más o menos en la misma época. Tocábamos entre todos, no era una hermandad de bandas pero si formábamos una escena. Después se pudre la generación, porque desaparecen las bandas. El contexto tampoco ayudó porque había muchas limitaciones para tocar y mover la música.

Después empiezan a surgir cosas que cambian el panorama y hacen superar las limitaciones. Aparecen los estudios caseros, la autogestión, la difusión por internet y El Mató un Policía Motorizado, Iluminando el camino. Una banda que sonaba a garaje que traía una nueva esperanza, que transmitía que se podía hacer música de una forma distinta.

Ahora lo que va son los sellos colectivos, eso es lo que no había cuando explotaron las bandas al principio. Grupos de trabajo de gente que se cope. Ahora estamos en un gran momento a pesar de que no hay tantos lugares como había antes pero igual se están haciendo cosas copadas.

¿Cómo llegas a las Tías?

Aquí se ve como todo es un solo camino. En Fish conozco Chicho García Posee, hermano de Yuri guitarrista de Random.  Para esa época se reflotaba el proyecto de las Tías a raíz del Pre Mica Noa donde Marcos Crosa (baterista de Random e impulsor del sello Las Tias Records) conoce gente de otros sellos de BS AS. Entonces Yuri Me pasa el número de Marcos porque quería empezar a grabar videos musicales. Lo llame y coordinamos. Sin conocerlo me llegue hasta el estudio en Tafí Viejo. La invitación me llego en el momento justo , todavía no le había dado toda la forma al proyecto pero esto me impulso a sacarlo del horno y mostrarlo de una vez.
Me gusta trabajar con ellos porque es gente que esta apasionada y metida en lo que hacen. Saben trabajar en grupo y pegan onda con músicos que están en la misma. Ellos hacen muy bien su trabajo y yo trato de facilitarles el material para que ellos procesen. Es un ida y vuelta muy interesante.

¿El nuevo disco va ser unipersonal como lo que estás haciendo ahora?

Se está definiendo. El proceso por el cual llego a las canciones es el siguiente: las escribo, hago que funcionen con la guitarra sola de forma que no quede vacía, después la visto y la produzco. Una vez que tengo eso la desarmo y le empiezo a meter cosas para darles el formato de show. A mí me nace la necesidad de producir la canción para que llegue a montarse como lo que a mí me gustaría ver en un show. La misma canción que con la guitarra sola dura 3 minutos en vivo dura 6 minutos porque le empiezo a poner cosas. Ahora con el disco tengo la duda si grabo formato canción o show. Probablemente haga las dos.
La idea es no sacar un disco con 15 canciones de una. Voy a ir sacando singles y capaz que después lo edite todo junto.

El vivo es una cuestión muy lúdica ¿En el estudio te pasa lo mismo?

Por lo general cuando entro a grabar ya hice un pre producción bien elaborada. No entro al estudio con muchas dudas. La parte lúdica por lo general es en la previa, que no quita que en el estudio igual juegue. Igual ahora capaz que aplique un proceso diferente. Urgencia fue grabado en estudios ajenos. Este nuevo material lo quiero grabar en estudio propio.

Me encanta jugar con productores artísticos. Que hagan una curaduría de mi obra desde su óptica. Esta vez seguramente no será una curaduría como la de Valdez con Pichu Serniotti (Jauría) Ahora va ser más colaborativa, quiero que opinen diferentes personas siempre manteniendo control de la obra.

¿Tu viaje a España fue por la música o terminaste en los escenarios porque se dio?

Fui a España de vacaciones, pero pensando que ya que estaba allá podía aprovechar y tocar en algunos lugares. Lo primero que tuve que hacer para esto fue acomodar el show a un formato más acústico de guitarra y voz. Antes de ir mande unos mails a gente que tiene bares para tratar de ir arreglando fechas. Las respuestas en general fueron negativas o que les avise cuando este allá para confirmar. Esto tiro abajo mi sueño de salir de aquí con una gira armada con las fechas. Tuve la oportunidad tocar en algunos bares de tarifa, Conil de la frontera, Albacete y lo que se dio en Barcelona.

¿Cómo llegaste a tocar con Manu Chao?

En la playa me lo cruce a Madjid (guitarrista de La Ventura, banda que acompaña a Manu Chao), reconocí que tocaba en la banda de Manu pero no me acordaba del nombre. Me le acerque a charlar un rato. Le conté que habíamos compartido escenario en Jujuy, se acordaba de la situación pero obviamente no se acordaba las bandas que estuvieron con ellos. Me conto que tocaban esa noche en una fiesta vecinal, él y un acordeonista, en un escenario discreto de una calle.
Esa noche agarre la guitarra, no pensando que iba a tocar sino porque me dijo que  en esa zona es normal que se armen zapadas en las calles y bares. Llegue y me puse medio alejado  del escenario desde donde ya estaban tocando. En eso llega Manu y deja la bicicleta al lado mío. Lo saludo y se va. Sube al escenario.  Me quedo mirando el show y después de un rato sube uno con una pandereta. Pregunto qué hacía y me responden que era un espontáneo, alguien que se sube de onda y se acopla al show.

Cuando veo eso me acerco al escenario, veo que no había nadie controlando, me acerque aún más buscando que alguien me pare. Nadie decía nada entonces seguí. Subo al escenario y lo veo a Madjid que me dice que pase, me mira Manu y me saluda. Lo saludo y le agradezco, el me respondió que ahora era tiempo de tocar. Me acomodo en el micrófono que había dejado el de la pandereta y me quede media hora tocando, haciendo bajos y acompañamientos. Llego un momento en el que sentí que ya había cumplido mi ciclo en el escenario y ya lo había disfrutado. Me acerque después lo salude y le agradecí por la experiencia.
Gracias a dios se dio en un contexto de trabajo, fue algo coherente con lo que me está pasando. Pude volver y empezar a trabajar con lo mío.
 
Luciano Billone