La Delio Valdez le canta a la cumbia y su poder transformador

En el marco de los festejos por sus diez años de trabajo cooperativo, La Delio habla sobre música, autogestión y la mística de la cumbia en nuestro país. Éste sábado la banda visitan una vez mas Tucumán, trayendo con ellos todo el power de su cumbión.

Por Tatiana Luján Valdez y Gastón Guirao

La Delio Valdez es sabor puro de cumbia. Tras diez años de trabajo cooperativo en el ámbito musical, se han posicionada como una de las grandes bandas a nivel nacional, marcando su estilo: una orquesta de cumbia que incorpora recursos de otros géneros, como la tradición andina, salsa, rock, jazz o reggae, logrando así un sonido internacional y contemporáneo que refleja las identidades mestizas que caracterizan nuestra territorialidad.

La banda, mas conocida como La Delio, nació en Buenos Aires en 2009, conformándose como cooperativa de músicos y músicas, modo de trabajo que sostienen hasta hoy. Se reconocen además como parte de la rica historia de la cumbia en Argentina y se apropian de ese lenguaje a su manera. Retoman, desde sus orígenes, la formación de las grandes Orquestas Colombianas de antaño, pero apropiándose de ésto y logrando una identidad particular, donde armonizan lo eléctrico y lo acústico, en un cóctel musical que invita a escuchar y bailar.

Luego de haber ganado, a principios de este año el reconocido Premio Gardel en la categoría Mejor Álbum Tropical, con su disco “Sonido Subtropical”, visitarán Tucumán este fin de semana, en un encuentro con el público provincial que se hace cada vez mas frecuente. En ese marco pudimos conversar con Sergio Moldovan, clarinete de la banda.

¿Cómo se sostiene un proyecto de cumbia colombiana, en una ciudad como Buenos Aires durante 10 años? ¿Cuánto tiene de cultura cumbiera y  colombiana una provincia como ésa?

Hoy en día podemos decir que La Delio no es un proyecto específicamente de cumbia colombiana. Si bien teníamos la mirada muy puesta en las orquestas colombianas por los instrumentos que tenemos en común, la sección de vientos y de percusión es la asociación mas importante de la banda, con el paso del tiempo hemos ido desarrollando una identidad propia y surgió un poco la voz de la Delio. Si bien comenzamos haciendo cumbia colombiana, hoy 10 años después sacamos un disco con canciones que son 100% originales. Eso ya es una declaración de una nueva identidad, habla de un quiebre y un momento diferente en la identidad de la banda. De todas maneras, Buenos Aires es una provincia muy cumbiera, con diferentes expresiones en el rubro. Sobre todo en cumbia colombiana hay un gran sector de la zona norte de la provincia de Buenos Aires (Bulogne, Tigre, San Fernando, Garín) donde se curte mucha cumbia de Colombia hace muchos años. Hay bailantas específicas, coleccionistas de vinilos, hay mucho melómano y mucho interesado en el ritmo. Bueno, de hecho nuestro dj residente Sonido Parrandero es de por ahí, de Garín.

También creo que hay algo en el sonido de La Delio que es muy propio. Si bien las orquestas colombianas tienen una importante formación en vientos, suenan como orquestas de jazz, tienen batería y contrabajo. En cambio nosotros dentro de la orquesta tenemos un power trío de bajo eléctrico, guitarra eléctrica y timbal con bombo; en ese sentido ahí hay una búsqueda de un sonido potente y arrollador y también más moderno. Es como un guiño a nuestra cumbia argentina que es menos sincopada y mas a tierra y mas cuadrada, y también un guiño al rock, hay algo de esa energía.

¿Cómo fue la conformación de la banda a lo largo de estos diez años? ¿Qué experiencias creen que los han ayudado a crecer en estos años?

Bueno, a lo largo de estos diez años siempre hemos ido creciendo a paso firme. Capaz que nunca tuvimos un crecimiento exponencial, tipo “la banda que se puso de moda”, pero creo que siempre fue de a poquito para arriba. Estoy hablando desde la difusión de la banda, la popularidad, hasta lo que yo siento como la calidad de lo artístico que entregamos. La banda comenzó como un grupo de amigos que tocaba para divertirse, como tantas otras, y creo que en el camino nos dimos cuenta que podíamos hacer de esto una forma de vida. Creo que la clave es que disfrutamos mucho lo que hacemos. La cumbia tiene algo muy lindo que es llevar alegria y energia sanadora a los lugares a donde vas.

La verdad es que el proyecto lo sostuvimos siempre con mucho laburo, mucho amor. Yendo siempre de manera muy independiente, muy remada, poniéndonos las cosas al hombro. Quizás ahora vamos a los lugares con mucha mas producción, pero antes quizás viajábamos en tren, llevando los equipos, siempre fue muy artesanal todo. Por suerte ha ido creciendo y tenemos la posibilidad de cada vez tocar mas en diferentes lugares y en mejores condiciones. Creo que esa es un poco la clave de que la banda haya sobrevivido en estos diez años. Un poco la combinación de que disfrutamos mucho, pero también de que estamos muy comprometidos y somos muy exigentes con lo que hacemos.

¿Cómo es el funcionamiento de la banda como cooperativa de músiques, y por qué tomaron la decisión de trabajar como tal?

Eso es algo que en principio se dio de manera natural. Cuando comenzamos no teníamos un director musical, osea no teníamos alguien que estaba por encima de los demás a la hora de tomar decisiones o criterios musicales, sino que era muy horizontal todo. Y también cuando empezamos a tocar y no teníamos manager éramos nosotros mismos los que nos encargábamos de muchas cosas, de la gestión de nuestro propio proyecto. En ese sentido nos repartíamos tareas, nos encargábamos de todo... Fue muy natural. Y después a medida que la banda fue creciendo se volvió una necesidad organizarse bien, y ahí tuvimos manager que es parte de la cooperativa. Pero la verdad es que continuamente estamos todos metidos en la realidad de la banda. 

En un proyecto cooperativo no hay un patrón, lo que es muy positivo, pero al mismo tiempo vos tenés que ser la propia fuerza de trabajo y ser el empuje de tu propio proyecto, tomártelo y sentirlo propio para sacarlo adelante. Entonces es importante que todos tiren para adelante y todos cumplan con su parte del trabajo. Todos estamos haciendo algo más además de tocar: merchandising, producción, prensa, organizar, contacto con otros lugares, siempre pensando en desarrollar diferentes aspectos del laburo. Entonces hay que estar comprometido constantemente.

Después, esto medio punto y aparte, creo que el laburo cooperativo es hermoso. Es algo que se lo recomiendo a todo el mundo. Nosotros, desde que nos conformamos como cooperativa en el INAES estamos en contacto con otros proyectos cooperativos que no tienen que ver necesariamente con lo artístico. Y ahí podemos ver que en todas pasa algo parecido, que es la lógica en donde todos se empujan. Capaz que uno pasa por un momento difícil, y los demás lo apuntalan. O por ahí uno tiene necesidad de renovar y reinventar su rol en el proyecto, y la cooperativa siempre lo ayuda y le permite hacer eso. Y después tiene un laburo humano permanente. Porque somos un grupo de personas que están trabajando y hay que todo el tiempo cuidar los vínculos. Las decisiones, la toma de decisiones es quizás lo mas difícil, porque lleva más tiempo, siempre es mas tedioso discutir y llegar a una decisión común. Pero generalmente lo que decanta de la decisión grupal es lo mas legítimo. Y muchas veces tu interpretación personal o tu opinión de lo que había que hacer puede ser distinta a la grupal, pero está bueno también ese laburo de limar un poco el ego y entender que la decisión grupal siempre es la mas legítima y la mas valiosa.



¿Cuál es el criterio de selección de los lugares por los que la banda realiza giras? ¿Eligen espacios como carnavales, bailantas populares, o pueblos del interior para visitar? Considerando la gran influencia que la cumbia, en todas sus variantes, tiene en estos espacios...

Los lugares donde tocamos lo elegimos en función de nuestro deseo de llegar a la mayor cantidad de gente posible. Gente de distintos palos, de distintas realidades socioeconómicas, de distintos lugares del país y en lo posible del mundo. Siempre que podemos tratamos de llevar nuestra producción propia, el cumbión; y sino de asociarnos con gente que labure en una línea parecida a la nuestra: la de producir con amor y respeto.

Creemos en la cumbia como una herramienta poderosa para hacerle bien a la gente. No pensamos un show de música donde la gente está mirando la banda. No, nosotros pensamos como un espacio y un momento de comunión, donde estamos todos ahí y somos todos responsables de generar esa cosa tan linda que tiene la cumbia, que es olvidarse de todo lo angustiante, de la realidad, del laburo o lo que sea, y que por un rato sólo se trate del aquí y ahora, de bailar, de disfrutar y gozar. Siempre tuvimos la inquietud también de no sólo hacer boliches o fiestas comerciales, sino de poner la música al servicio de la gente, que es lo que sabemos hacer. En un tiempo íbamos mucho a tomas de universidades, a cárceles, o siempre que nos convocan a una movida social con la que nos identificamos, vamos y aportamos desde nuestro lugar que es haciendo música.

En sus visitas a nuestra provincia tuvieron la oportunidad de compartir escenario con algunas bandas locales, ¿qué opinan sobre la producción musical cumbiera del NOA?

La verdad que siempre que vamos a alguna provincia tratamos de compartir con algún proyecto local, porque para nosotros es importante vincularnos con la gente del lugar, tener una mirada mas avispada y mas aggiornada de lo que pasa en el lugar. Y sobre todo es lindo conocer colegas que hacen lo mismo. Y bueno, los chicos de Plazoleta es una banda que creo que nos gustan a todos. Para empezar eso. La mayoría de las veces que estuvimos en Tucumán creo compartimos con ellos. Y hace poquito compartimos terna de los Premios Gardel, en álbum tropical. Y es muy lindo compartir con colegas de otros lugares que te ofrecen otra perspectiva de lo que está ocurriendo.

Por último ¿a qué le canta La Delio Valdez?

Bueno, voy a hacer como dos respuestas diferentes.

Por un lado creo que le canta a muchas cosas. Sobre todo en el último disco donde empezamos a escribir más letras. Bueno, a los grandes temas: al amor, al desamor, a la amistad, y a un montón de cosas que tienen que ver con la realidad social y cultural del país y el mundo, y que nos convocan y nos atraviesan.

Pero bueno, si tuviera que resumir diría que La Delio le canta a la cumbia y a la alegría. Al respeto y el amor por la cumbia, y por su poder transformador y su energía de hacernos felices y de bailar; que bailar es una de las cosas mas linda que hay.


Sin mucho mas para agregar cierra esta entrevista Santiago, casi como haciéndole un tributo a la cumbia con sus palabras. “Cántala por las mañanas, recuérdala como es, canta al compás el latido, para florecer para florecer. Llévala siempre contigo, no la dejes apagar, canta al compás del latido, para iluminar, para iluminar.” entona La Delio en Cancioncita, de su último disco, dando cuenta con ella todo el amor y la devoción que sienten sus músicos por la cumbia.