Mano a mano con POGROM: “El que anda escuchando Spotify no es un metalero”

Darío Ordoñez, fundador y único miembro original de la legendaria banda salteña de Death Metal nos abre las puertas del pasado, presente y futuro de este submundo que crece lejos de las plataformas virtuales y todavía genera ingresos con los shows en vivo y la venta de discos. ¿Puede el metal ser mainstream?

Texto y fotos: Gastón Guirao

La selva densa de las yungas jujeñas durante el calor de sauna de enero fue el escenario ideal para una fecha death metalera. En las tierras donde se respira principalmente folclore y cumbia, una especie de marginalidad musical elige fecha y lugar para invitar a POGROM, legendaria banda salteña de Death Metal que comparte orígenes con territorio jujeño, a través de su fundador y único miembro original, el guitarrista Darío Ordoñez. Hacia allí fuimos para adentrarnos en este submundo tan particular, que crece lejos de Spotify y donde el motor económico de las bandas siguen siendo los shows en vivo, y la venta de merchandising y discos.

Contanos un poco sobre la historia de POGROM

POGROM dio sus primeros pasos en el metal a principios de los 90’s. Previamente, había tenido con mi primo una banda de folclore y música andina con la que anduvimos por el enero tilcareño y esos lugares. Después, conocí Deep Purple, que creo que fue lo primero pesado que escuché: Made in Japan, en el año 82’ debe haber sido. Ahí comencé a interesarme, cuando ya tocaba instrumentos andinos y la guitarra. Comencé la inquietud con un amigo probando con una banda de covers, hasta que a fines de los 80’s lanzamos una banda de trash metal que se llamaba Death Word, en Salta. Al año de eso abandoné la banda con el baterista, Arañita, porque queríamos hacer algo más pesado y fundamos POGROM.

En 1991 sacamos el primer demo que no llegó a difundirse: se llamaba Extremaunción, donde cantaba el que ahora es líder, vocalista y guitarrista de PROFANACION, Jorge ‘Blackie’ Rodríguez. Él estuvo sólo durante esa grabación, después nació su hija y tuvo que abandonar la banda por su compromiso familiar. Al año, en 1992 caen uno amigos con los que escuchábamos música con la idea de rearmar POGROM. Con esa formación grabamos Coprófago, el primer demo oficial que lo conocen en todos lados, y con esa misma formación y en la que sólo cambiamos al vocalista, que entró Michael (Miguel di Forte) que es de Jujuy, grabamos Flaagelum Daemonun, un cassette muy difundido al que hace poco le hicimos una reedición en CD, un box set con regalos y esas cosas. De ahí cambiamos de formación y grabamos Trotzperiode que fue nuestro primer CD profesional hecho en fábrica. En esa época solo podían ser hechos en fábrica por que no había como replicar en computadoras como ahora. Eran hechos en fábrica o nada. Después de eso tuvimos la suerte de ser soportes de Morbid Angel por la gestión de un amigo en común con Devastación. Grabar ese álbum y tocar con ellos fue como el techo, ahí como que nos aplastamos y entramos en crisis existencial y POGROM entró en letargo.

Todavía se recuerda la presencia de POGROM en el primer Festival de Metal en las Yungas Jujeñas en el 1996.

Con esa última formación fuimos a tocar a Ledesma, por gestión de Carlos Ariel "Monki" Perez en el año 96’ o 97’. Yo ya tenía ciertas raíces en Ledesma, ya que allí me críe y pasé 2 años de mi infancia, ya conocía el lugar. Allí viví el Mundial 78 y un tiempo después me fui a Salta. 20 años más tarde vuelvo a Ledesma con la banda a tocar por primera vez. Hoy, enero del 2019,  más de 20 años después, vuelvo a Ledesma de nuevo con la banda a tocar con Pablo Emanuel Chaparro en primera guitarra, Fernando Navas en bajo y voz y Franco Espinoza en batería.

¿Cómo sigue PROGROM post MURMUR, el álbum editado hace pocos meses?

Siempre tratamos de reinventarnos para cada álbum y este tiene una cuota de muchas cosas que veníamos haciendo: un poco de black metal, un poco de death metal. Además de la incorporación de Pablo como primera viola, que nunca tuvimos en la banda una primera guitarra, ya que siempre trabajamos con arreglos entre dos violas pero nunca con una primera guitarra. A partir de las críticas de varios amigos , entendemos que el tema que más les gusta y que más redondea el álbum es Liber Null. Ahora estamos trabajando con Metal Command y vamos a sacar un EP en vinilo de 7 pulgadas, que sería como un demo de 4 temas que salen antes de álbum.


¿Está complicado imprimir?

Para una producción propia una banda puede tener que llegar a poner hasta 50 lucas, y más. La gente que se dedica a esto los vende, pero a largo plazo, no es algo que recuperás al toque. Los sellos como Metal Command producen hasta 10 álbumes por año. Es una inversión que se puede recuperar, pero hay que laburarla.  Además de la venta también está el trade.

¿Y las plataformas virtuales?

Las bandas del under del metal extremo no participan de algunas plataformas. Hay una plataforma mundial que se llama metal-archive.com, que es como un Wikipedia del metal donde todos a través de foros aportan información y con eso ellos tienen armado un catálogo de bandas, temas y álbumes editados del todo el mundo. La verdad que es zarpada la cantidad de información que tienen.

Esto, comparado con lo que es la comercialización por internet, es otro cantar. Es más complejo para las bandas underground porque generalmente el que anda escuchando Spotify no es un metalero. El metalero te copia sus mp3 y escucha su propia selección. Ninguna banda de metal extremo está en Spotify o son muy muy pocas.

¿Vuelve alguna ganancia desde Spotify?

No es una opinión mía, mucho no conozco, pero según el lider de Toto, Mike Porcaro, Spotify es una farsa. Del 100% te dan el 1%, o sea que ves muy poco dinero comparado con lo que ellos generan con las bandas. Ni hablar de lo que genera YouTube, porque vos subís videos gratis. Es una panacea. Capaz que una banda muy famosa capitaliza algo a través de esas plataformas, pero las bandas underground no. Incluso ni con SADAIC haríamos plata porque las radios que pasan metal no pasan planillas. El metal tiene eso de que si bien es una industria donde se venden discos, merchandising y se producen shows grandes o shows chicos, es para pocos.

El fuerte del underground es la venta de discos, remeras y merchandising, que es lo único que le da una devolución económica para poder seguir. Mientras sean underground, quiere decir que no viven profesionalmente de la música, salvo que pasen al mainstream. Por ejemplo, está el caso de Brujería, que nacieron en el underground pera ya son mainstream, cobran caché, se hacen pagar las giras porque son bandas profesionales que tiene música originada en el underground.


¿POGROM puede ser mainstream?

Y sí, mientras nos haga falta la plata. No tendríamos ningún problema de saltar al mainstream si fuera posible, pero creo que es difícil aunque no improbable. Mirá, cuando salió Slayer me acuerdo que salió una nota en la Riff Raff una vieja revista argentina que decía que “ésta banda tiene un sonido horrible y no le veo futuro”(risas). Ese fue el comentario sobre el primer álbum de Slayer, y años después todos vemos que es muy diferente. No hay reglas para ver quien llega y quien no al mainstream.

Lo que nos diferencia con otras bandas es el tiempo. hemos tenido tiempo para hacer más cosas. somos una bandas que ya tiene 27 años y en ese lapso, más allá de los periodos de inactividad, hemos hecho muchas cosas, grabamos muchos albumes, hemos hecho muchos contactos. para medirnos por ese lado, es la unica diferencia que tenemos con las otras bandas.

¿Cómo está la escena del metal en el norte argentino?

Desde que volvimos en el 2008 conozco a Panteón de Jujuy que están hace como 20 años,  Battle Cry también de Jujuy y con otros 20 años. De Tucumán a Mordor que se arma, se desarma y se vuelve a armar, pero siguen. En Salta están Parelio, y algunas que se separan y vuelven a unirse como Santuario.

En el under todos trabajan de otra cosa y le dedican poco tiempo a la banda, en nuestro caso a POGROM le dedicamos dos horas por semana. Entonces armar un álbum puede tomar entre 1 y 2 años. MURMUR por ejemplo tiene un año de trabajo, un poco porque uno ya se hace canchero y no desaprovecha el tiempo y toma decisiones rápidas. Capaz que otras bandas están 5 ensayos para decidir un riff: para nosotros es “cierra y vamos”. No nos complicamos mucho porque sabemos que al final de cuenta lo que hace que esté bueno el tema no es la idea que lo genera sino como lo armonizas al final. Vos tenés un tema que puede ser insulso pero después le haces arreglos y un buen trabajo de la rítmica y se transforma en un tema canchero como Troops of Doom de Sepultura.

¿Cómo trabajan la estética de POGROM?

La característica de POGROM fue que siempre busco generar atmosferas. Los climas, el  manejo de los climas a veces oscuros tirando al black metal o a veces armónicos. Técnicos no somos, porque no tenemos tiempo para la práctica que exige ser técnico. No es solamente tener la habilidad sino que tenés que mantenerla. No somos una banda que desprecia la melodía, la valoramos pero tampoco abusamos de ella.
 
POGROM es:
Darío Ordoñez, Guitarra
Fernando Navas, Bajo y Voz
Franco Espinoza, Batería
Pablo Emanuel Chaparro, Primera guitarra