Aquí adentro: 16 viajes hacia la tucumanidad

Tucumán Zeta presenta su segundo libro de crónicas. Es una antología, explican. Una apuesta por el formato papel y por la palabra escrita en tiempos de lecturas efímeras.

“Una antología es la capacidad de reunir distintas miradas a travesadas por un eje común, en este caso es la calle, es Tucumán, son tucumanos fuera de Tucumán, la mirada de tucumanos que no viven en Tucumán sobre cosas que pasan en Tucumán”, explica Alfredo Aráoz. Pronuncia Tucumán tantas veces que no quedan dudas sobre qué trata Aquí adentro, el segundo libro de Tucumán Zeta. “El libro apareció como una necesidad muy básica: ponernos un objetivo en la vida, hacer algo concreto y materializarlo. El libro objeto de papel era la mejor idea. Quizás Tucumán Zeta hubiera navegado estos meses y eso es lo peor para un medio emergente”, confiesa, justificando la concreción de su segundo libro, tras el éxito del agotadísimoCrónicas de acá”.

Aráoz camina por calle Monteagudo y tose. Vuelve a toser y acomoda el libro que lleva bajo el brazo: “Aquí adentro”, se lee, él deja que se lea. Faltan pocos días para la presentación oficial de la antología de crónicas de Tucumán Zeta y le duelen las amígdalas tras el raid mediático que realizó el equipo de TZ esta semana. El médico, su tío, no está, por lo que el cronista redirecciona su destino y procede a comprar cervezas. “Es muy bueno que no esté porque habla de la búsqueda de la palabra, esa búsqueda ciega de creer que por ir a un lugar vamos a encontrar algo que nos sane, que nos haga mejor. Pero ese alguien no está. Saco chapa que soy el sobrino, pero no está…”. Cada paso que pone en la calle es una historia, es otra historia.

El camino de Tucumán Zeta comenzó a desandarse hace cinco años, y su primer libro fue publicado hace tres. Es el propio Alfredo quien me explica que “en el medio pasaron un montón de cosas y surgieron nuevas historias y cambio mucho Tucumán Zeta. Cambiaron los actores, se renovó el staff y eso representa nuevas búsquedas, nuevas estéticas”. No tengo la certeza de que se corresponda con esas nuevas estéticas de las habla, pero en la presentación del libro la estrella será la escultura del Messi de Famaillá, crónica de cabecera de la antología, imagen que ilustra la portada del libro y analogía perfecta de lo que Tucumán Zeta entiende por la tucumanidad.

“Va a estar Messi, que forma parte de una de las 16 crónicas que se titula “Esto no es un Messi” y fue escrita por Emilia Herrerías Martínez, una de las talleristas de Tucumán Zeta que la verdad nos gustó muchísimo. Yo tuve la suerte de editarla y antes ya había sido editada por Pedro (Noli). Lo que me gusta son dos cosas, el enfoque que le da la cronista, a todo lo que ha generado la estatua la falsa estatua que a ciencia cierta nunca se sabrá quien la hizo, si fue un artista o escultor o si la hicieron niños de una escuela que me suena más a atajada que jugada de Messi”, relata Alfredo, entre el orgullo del libro, de las historias que narra, y la agitación por la caminata.


El Messi de Famaillá representa los conceptos y las búsquedas que ponen en marcha a la máquina de crónicas tucumanas: “Esa escultura que ha dado vueltas al mundo por su falta de parecido a Messi representa mucho la tucumanidad, querer parecer algo y trascender justamente por el fracaso en el intento de serlo...si hubiese sido igual a Messi no hubiera trascendido bajo ningún punto de vista, nadie hubiera hablado de ella y mucho menos sería la tapa de un libro”, resume. “Tiene componentes hermosos y representa lo mejor de la tucumanidad, la búsqueda quizás sin tantos conocimientos, la representación y el cariño de la gente hacia lo popular, hacia lo divino, hacia lo inalcanzable, entonces la crónica tiene esas dos cosas y por eso es la tapa…además de la imagen, de todo lo que representa, es una buena crónica y ese es el requisito para estar en este gran libro”, enfatiza Aráoz, quien recuerda que la tapa del libro estaba reservada para la crónica sobre la cumbia de La Banda del Río Salí, pero terminó pesando más “esta estatua de Messi, ya despintada la pelota, que patea con la derecha y dice Messi 10 en su pecho y que va a estar presente este sábado”.


La charla se termina, estamos llegando a destino, cervezas y libro bajo el brazo: “Mañana lo buscamos a Messi de una panadería en Famaillá y va a estar en San Miguel de Tucumán por primera y única vez como dice el anuncio del Chin Luna en peatonal de Muñecas y Mendoza con sus amigos maniquíes de tienda San Juan”, recalca el cronista.

En un último intento por recuperar la seriedad, Alfredo se deshace en elogios para con sus compañeros y subraya: "En Tucumán Zeta somos autoexigentes, hay una sana rivalidad entre quienes escribimos y quienes hacen fotografía. Nos hace ser mejores y tratar que todo salga a la perfección. El primer filtro es el que escribe, el segundo es el editor, algunas se volvieron a reeditar, las vio gente amiga de editorial La Cimarrona...todo pasa por muchos filtros porque somos cuidadosos y respetuosos del lenguaje”.

Por Santiago L. Sibaja Ruggeri

Aquí adentro se presenta al público el sábado 8 de Diciembre a las 21: 30 en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán. Los cronistas que narran las 16 historias que lo integran son Maby Sosa, Mariana Maulú, Emilia Herrerías Martínez, Alfredo Aráoz, Franco Carletto, Martín Dzienczarski, Bruno Cirnigliaro, Ernesto Picco, Miguel Velárdez, Máximo Chehin, Exequiel Svetliza y Pedro Noli.  Las imágenes e ilustraciones corresponden a los fotógrafos Diego Aráoz, Jorge Olmos Sgrosso, Nicolás Nuñez, Cecilia Gallardo, Gabriel Varsanyi, Luciana Cano y el ilustrador Julio Federico Augier.

Tucumán Zeta es: Alfredo Aráoz, Pedro Noli y Exequiel Svetliza; y los reporteros gráficos Diego Aráoz y Nicolás Núñez