Arrebol, la intensidad de todo lo que somos cuando somos

Mai Lee se ríe de ella. Y de la poesía. Y escribe desde ese lugar humano, invitándonos a reír con ella en su primer poemario, desde el corazón de la Ciudadela

Por: Tatiana Luján Valdez.

Arrebol se presenta como un color. Un color cálido, tierno, abrazante, deseante y doliente. Mai Lee nos invita a transitar en su poemario por los colores con los que ella elige caminar su vida. Y logra, en su poesía, tan simple como atrapante, que este libro de 56 poemas unx lo lea de una sola bocanada de aire; con pausas, pero de una sola vez. Quizás se deba a la sinceridad con la que están escritas esas líneas, que sin demasiadas pretensiones logra resignificar en la poesía y en la ficción los amores y dolores personales y sociales por los que la autora tuvo que pasar.

Mai Lee se ríe de ella. Y de la poesía. Y escribe desde ese lugar humano, invitándonos a reír con ella. Porque no hay otra forma de digerir el calor de Tucumán, las miserias de nuestra ciudad, las violencias que atravesamos día a día, si no fuese con esa frescura y sensualidad de niña amorosa y torta deseante que ha sabido construir desde el corazón de Ciudadela.

“Esa intensidad de todo lo que somos cuando somos.
Cuando somos juntas o somos con otrxs.
Cuando voy conmigo y vos con vos misma.
Vos en tu mambo y yo en el mío.”

Del poema Lesboterrorista

Con esas palabras, Mai Lee nos muestra el mundo, su mundo, cómo ella decide vivirlo intensamente y cómo nos invita a vivirlo en su poemario. Arrebol es eso, un cúmulo de palabras vomitadas en forma de poesía sin ninguna otra intención que dar cuenta de la vitalidad con la que podemos elegir -o no- leer… o escribir poesía.

La presentación oficial de Arrebol tendrá lugar este sábado a las 22 en Pangea, ocasión que la autora aprovechará para los festejos de su cumpleaños.


Sobre Mai Lee

Tucumana, nacida y criada en el Corazón de ciudadela. Y aunque hoy ya no vive ahí, confiesa que Ciudadela y el cruce de las calles Castro Barros y Don Bosco son sus favoritas. Tiene 27 años, es feminista, lesbiana, autogestiva y una militante incansable. Es dj, y su recorrido por la música transcurrió por el canto y la guitarra, hasta la mezcla de canciones en las mejores fiestas disidentes del under tucumano. Desde la improvisación y la escucha logra poner a danzar a todas las cuerpas de la pista, en una noche cualquiera, en el calor de nuestra provincia. Con esa misma sensibilidad escribe, desde los márgenes, de una forma autodidacta que se ve reflejado en éste, su primer poemario, titulado: Arrebol.