Archivo erótico: porno tucumano de los 60 en la Biblioteca Ayelén

Una biblioteca única en Tucumán y un hallazgo que sorprende: porno tucumano de los 60. El material será catalogado y digitalizado por Darío Albornoz, quien afirma que “el sexo no es pecaminoso” e invita a interactuar con éste como con cualquier otro archivo.

Por Gastón Guirao

Hay una biblioteca única en Tucumán y quizás en todo el NOA, que lleva el nombre de Ayelén Gómez, la mujer trans asesinada en el parque 9 de Julio en 2017 y que tendrá su juicio oral a fines de Julio de este año.

Se presenta desde su génesis como un espacio comunitario de documentación LGTB+. Al momento de ubicarse físicamente en la esquina San Lorenzo 1204, justo al frente de la vía, el vocal primero de la misma, Fabián Vera del Barco, se encontró con algunos tesoros gráficos y fotográficos eróticos y pornográficos de los años 60,
abandonados por los antiguos dueños. 

Sobre esto nos pusimos a charlar con Fabián y con Andrea Díaz  de la Biblioteca Ayelén y con Darío Albornoz, el digitalizador de los hallazgos.

Colirio Pa Que Vean: ¿Qué sería un centro comunitario de documentación LGTB+?

Biblioteca Ayelén: El centro comunitario de documentación LGBT+ Tucumán tiene como objetivo el rescate de la existencia y la memoria de nuestro colectivo en la provincia. Esto implica de alguna manera encontrarnos con quienes nos precedieron y al mismo tiempo pensarnos hoy.

Es una tarea ardua en que somos conscientes de que tenemos que derribar prejuicios y mitos en torno a nuestra existencia. Uno de los lemas que nos atraviesan es "lo que no se nombra no existe y lo que no existe no tiene derecho". Esta es la idea sobre la cual descansa gran parte de nuestra militancia en la lucha por la ampliación de derechos para nuestro colectivo.

Por otro lado, el perfil de nuestra organización tiene que ver con la cultura como su centro de acción. Transformar la cultura desde las bases y al mismo tiempo desde las instituciones donde se forman profesionales que actúan directamente en la sociedad: Salud, Educación, etc. La existencia de este centro es de alguna manera dar cuenta de quiénes somos y es colectivo que pretende alcanzar a todos los sectores de la sociedad. Fuimos y somos en todas las clases sociales y en todos los ámbitos concebibles.

CQPV: ¿De qué se trata el proyecto para digitalizar el material de la mano de Darío Albornoz?

BA: El primer archivo se trata sobre erotismo y pornografía tucumana de la década del 60. Cuando nos cambiamos al actual domicilio lo encontramos en esta casa. Le mandamos fotos a Darío para mostrarle y él vino a llevarse el material. Lo clasificó y le hizo todo el proceso de conservación.

Si bien hace dos años que venimos planeando el archivo de Ayelén, este hallazgo fue promisorio. Casi nos morimos todxs de la emoción, jajajaja.

Darío nos acompaña en esta acción. Creemos que no puede haber más persona idónea y respetuosa en cuanto a la empresa que hoy estamos llevando a cabo.  Su sabiduría, su visión y su tratamiento con referente a materiales sobre erotismo y pornografía tiene un perfil de profesionalidad y exquisitez pocas veces visto.

Con mucha amorosidad y con un espíritu de solidaridad ha tomado en sus manos el primer material que tenemos sobre erotismo que cuenta la Biblioteca, dejando así inaugurado un sueño que venimos acariciando desde hace bastante tiempo. Y ha dejado la puerta abierta para futuras consultas, de hecho, nuestro presidente es bibliotecario y está perfeccionando archivística con una beca ganada en la Fundación Williams.

CPQV: ¿Cómo se puede colaborar con el proyecto?

BA: Toda colaboración es muy bienvenida: desde material fotográfico, cartas, tarjetas, hasta material audiovisual que se pueda obtener de testimonios y relatos de nuestro colectivo. Colaboración en trabajo de campo, acompañar y demás… todo habla de nosotrxs.

CPQV: ¿Queda disponible para todo público?

BA: Aún no sabemos bien cómo operativizar el acceso, es algo que Darío nos tendría que instruir.






Así que le escribí a Darío:

CPQV: Contanos un poco de lo que viste, de lo catalogado para el primer archivo de la biblioteca.

Darío Albornoz: La Biblioteca Ayelén ha encontrado una colección consistente en láminas, caricaturas, dibujos, fotos y almanaques eróticos y pornográficos. Acertadamente ha considerado importante que esa colección sin datos de la persona que ha guardado este material comience a construir un archivo lo suficientemente amplio sobre variados temas que responden a las inquietudes de la Biblioteca y el público que consulta libros y revistas. 

Pensar en la construcción de un archivo es construir patrimonio directamente y esa intención, ya puesta en práctica, responde a las inquietudes de una construcción colectiva.

CQPV: ¿Qué revela hoy un archivo de fotografía erótica&porno tucumana de los 60?

DA: Pues revela que el ser humano ha tenido y aún tiene inquietudes y problemáticas que lo movilizan. En el caso de la imagen, literatura, cine, música y cualquier otro modo de expresión de las personas, el erotismo y la pornografía ocupan un amplio espacio en la cultura.

Al mismo tiempo revela que estos temas en la expresión gráfica sobre todo, han existido desde el momento que tomamos conciencia del placer sexual. También podemos entender que lo sexual explícito en cada persona es atravesado por intereses económicos que proveen de ese placer escópico a los consumidores, transformándolos desde un natural interés de lo sexual y placentero, a ser consumidores de lo explícito, con ineludible beneficio del capitalismo, que de algún modo desnaturaliza el placer.

CPQV: ¿Cómo debería interactuar el público con estos archivos?

DA: En primer lugar, podría considerar que la pregunta contiene una porción de lo pecaminoso. Eso no es así. El sexo no es pecaminoso, es libre y liberador. Desde esa libertad se debe interactuar con este y cualquier otro archivo.

Nota al pie:

Durante la visita y el encuentro con Andrea y Fabián, quedaron materializadas las donaciones de algunos ejemplares de la Antología de Fotografía Tucumana GRAN ANGULAR de coliriopaquevean junto con la única maquetación impresa de lo que fuera el Tomo III con las Obras de Carlos Darío Albornoz, Atilio Orellana e Ivanna Gimenez Alonso.

Además, un #ÁlbumVerde del proyecto Anuario Fotográfico de Autores del NOA empapando de fotografía regional, dejando su aporte al archivo de la Biblioteca y disponibles para visitar y revisitar imágenes en lo de Ayelén.