Guadalupe Arriegue: “Me interesa la fotografía conectada con la realidad y construyendo imaginarios”

La artista multidisciplinaria bonaerense será la co-curadora de la muestra Siluetas & Lazos en el marco de la 8va. Bienal. “Escribo y compongo historias visuales”, se define, y destaca la labor de algunos pesos pesados y de las nuevas generaciones de la fotografía tucumana

Cada dos años, la Bienal Argentina de Fotografía Documental reúne a artistas de todo el país e incluso de países vecinos que aprovechan el encuentro no solo para disfrutar, sino para cuestionar y reflexionar sobre la labor fotográfica. Guadalupe Arriegue es fotógrafa, licenciada en Letras, investigadora y catalogadora de archivos, y es una de las grandes protagonistas de la cita prevista para el próximo mes de octubre. “Escribo y compongo historias visuales”, se define artista interdisciplinar. Oriunda de la provincia de Buenos Aires, participará de la Bienal como co-curadora, junto al fotógrafo tucumano Julio Pantoja, de la muestra Siluetas & Lazos en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán.

¿Qué aportes crees que hace la Bienal a la actividad fotográfica regional?

Creo que aporta a una descentralización de las actividades fotográficas en las capitales, además de establecer vínculos entre fotógrafxs de distintas partes y de distintas edades y trayectorias de manera horizontal y transversal.

¿De qué se trata la muestra colectiva "Siluetas & Lazos", de la que sos co-curadora?

Siluetas & Lazos es una muestra de más de 50 artistas que busca reflexionar acerca de la fotografía desbordada de sus límites bidimensionales, para acercarla al ritual colectivo y la performance. La idea es mostrar cómo la fotografía construye la memoria social, que es una elaboración y una reinvención, revisitando el hecho artístico-político del Siluetazo en el ’83 y luego las reapariciones de las siluetas en las marchas por los DD.HH.

¿Cómo fue llevar adelante la curaduría de la misma?

La curaduría fue realizada a través de una convocatoria abierta. La propuesta era que enviaran proyectos que hibridaran la fotografía documental con otros lenguajes, que problematicen y reflexionen con pensamiento crítico al respecto del lugar de la fotografía documental, en tanto creación colectiva y repertorio visual vivo y mutable de una comunidad. La memoria y el archivo colectivo como una organización horizontal, en constante transformación, y la fotografía como dispositivo de pensamiento y acción.

Luego llegó el proceso de selección entre muchas propuestas muy enriquecedoras para la fotografía, seleccionar aquellas que fuesen más acordes al espíritu de la convocatoria y armaran un relato entre sí. Así fue que desarrollamos un recorrido por las salas del Museo con las obras seleccionadas y además buscamos más artistas que funcionaran como paratexto, es decir potenciaran el o los sentidos del relato de Siluetas & Lazos. La idea era armar una muestra pedagógica y que no clausure, sino que señale y abra horizontes para toda la comunidad del Museo Universitario, que tiene un fuerte énfasis educativo.


¿Cómo ves la actividad fotográfica en la actualidad?

Renovada, integrada y con múltiples posibilidades para transformaciones sociales. La veo buscar nuevos lenguajes dialogando con otras disciplinas y otros campos; con consciencia de la fuerza de medio y desbordada de sus bordes genéricos.

¿Conocés el trabajo de fotógrafas y/o fotógrafos tucumanos? ¿Hay alguno que te gustaría destacar?

Conozco y me interpela el trabajo de Julio Pantoja en relación a la memoria, a partir de acciones fotográficas y performáticas, como su colaboración con el colectivo H.I.J.O.S. Luego, la conceptualización del trabajo de Diego Aráoz conecta la sensibilidad con la inteligencia y el conocimiento del medio y la historia. En su obra, además del aspecto artístico, me interesa la transmisión del pensamiento crítico.


De generaciones más nuevas y de lo que conozco, me llama la atención los trabajos de Solana Peña, Evi Tartari y Jorge Augusto Cruz.

Vos te definís como "poeta visual" y como "narradora", no específicamente como fotógrafa. ¿A qué se debe esto?

Creo que la fotografía es parte de un todo mayor que es el lenguaje. Que no está hecho solo de palabras, sino también de múltiples gestos y códigos, donde asignamos significados. Creo que la imagen siempre es opaca y con el pensamiento y el lenguaje, le damos sentido. Me interesa no la foto lábil y en soledad, sino conectada con la realidad y construyendo imaginarios, narraciones y rumbos que despiertan y conmueven en términos colectivos.

Con esa sensibilidad estética con la que piensa la fotografía Guadalupe, y con la que finalmente narra y construye historias visuales, va cerrando esta entrevista, en la que además nos cuenta que su trabajo sigue después de la Bienal, “realizando un proyecto llamado Multiversos, que busca establecer correspondencias formales entre imágenes microscópicas y del espacio, para la realización de fotomontajes fractales”. Además participa de Yeguas, un proyecto colectivo de intervención urbana con imágenes y textos, a partir de la poética del artista chileno Pedro Lemebel, dando cuenta de que, así como piensa y trabaja la fotografía estéticamente, es una artista comprometida socialmente; porque, como ella misma aseguró, los artistas contemporáneos están explorando múltiples posibilidades para transformaciones sociales.

Por Tatiana Luján Valdez

Foto: Sebastián Arpesella