Las políticas culturales que hacen falta en Tucumán

La abdicación de Guzmán dio paso a una nueva gestión en el Ente Cultural. Los actores culturales tucumanos alzan su voz y plantean las necesidades y desafíos de la nueva conducción. Opinan Marcos Acevedo, Carlos Cazón, Verónica Pérez Luna, Martín Falci y Juan Grande.

Después de 15 años, la gestión de Mauricio Guzmán al frente del Ente Cultural de Tucumán llegó a su fin. Martín Ruíz Torres quedó de manera interina al frente del organismo y luego fue confirmado, hasta nuevo aviso. A pesar de que la designación de quien durante años fue el vicepresidente de la institución no presupone grandes cambios, se espera soplen vientos nuevos desde el edificio de San Martín 251.

Entre la abdicación de Guzmán y la confirmación de Ruíz Torres, múltiples nombres se barajaron para estar al frente del órgano rector de las políticas culturales de la provincia, pero todo quedó en operaciones de prensa o ilusiones truncas de entusiastas que soñaban con un cambio de paradigma desde el Ente.

Ante el nuevo panorama que plantea la gestión de Ruíz Torres, diferentes actores de la cultura tucumana plantean las necesidades y desafíos de la nueva conducción: gestores, directores de salas y artistas plantean sus prioridades a la hora de pensar las políticas culturales, esas que tanto faltan en Tucumán.

Marcos Acevedo - Secretario de Culturas de la Municipalidad de Tafí Viejo

Tucumán es una provincia de una actividad cultural vertiginosa, variada y con destacados referentes en los diversos sectores que nos posicionan como una de las más potentes en todo el país.  Las manifestaciones artísticas tienen varias décadas de tradición tanto en el sector oficial como en el ámbito independiente, con espacios de formación, producción y legitimación que en su conjunto configuran una oferta plural y de una alta calidad de resolución. También es cierto que esta poderosa maquinaria trabaja desde un inocultable centralismo donde refulgen algunos emprendimientos en los departamentos provinciales que son excepciones que confirman la regla.

Sobre esa incompleta y superficial descripción considero que la gestión del Ente Cultural Tucumán podría abordar el diseño de sus políticas públicas sobre la idea de garantizar los derechos culturales de todos los tucumanos. Para ello resultaría indispensable poner en funcionamiento mecanismos que posibiliten la inclusión de otras instituciones y agentes culturales que aseguren una activa participación social como lo fue, en su momento, el Concejo de Difusión Cultural.

Sobre esta premisa medular "derechos culturales-construcción colectiva"; se presentan múltiples desafíos: la indispensable transformación de los elencos estables con la concepción de repertorios atractivos y una programación que permita su continua presentación en la mayor cantidad de ciudades de la provincia, la revalorización de los hacedores del arte popular y folclórico, la normalización legal mediante la reglamentación de la leyes de cuerpos artísticos, de la CPTI, de cine y la discusión sobre la ley de música, el diseño de programas tendientes a profesionalizar las prácticas culturales independientes que posibiliten la proyección de los creadores locales al ámbito regional y nacional, la articulación y fomento de proyectos independientes que abordan nuevos formatos y experiencias destinadas a audiencias y disciplinas emergentes, el diseño de una planificación integral que contemple intereses por sectores, la construcción de estrategias y herramientas que permitan el desarrollo y la consolidación de un mercado cultural.

Estos ítems, entre otros muchos numerosos puntos, marcan la complejidad, la sensibilidad y la pasión que se requieren para poner en marcha una gestión cultural abocada a la puesta en valor, desarrollo y crecimiento del campo cultural de la provincia.

Carlos Cazón - Periodista y músico

Yo creo que las políticas culturales de la provincia deberían ser populares. Es decir que toda expresión artística sea considerada como cultural: el rock, el tango, jazz, música clásica así como los géneros urbanos como el trap o el hip hop, eso en cuanto música. Lo mismo en las otras disciplinas del arte como las plásticas, la escritura y el cine tanto en el mainstream o el under. El secretario de cultura debería meterse en todos los recovecos del hacer cultura de la provincia.

La tarea de un Secretario de Cultura debería estar dividida en dos partes. Por un lado generar cultura con un acceso libre y gratuito para un montón de sectores que no tiene la posibilidad de pagarla. Por otro, generar trabajo para todo ese mundo artístico.

Verónica Pérez Luna - Licenciada en Teatro y Directora de Fuera de Foco

Las políticas culturales deberían en nuestra provincia estar atentas a las  necesidades de los hacedores en lugar de robarse las ideas creativas de algunos artistas gestores independientes que son los que garantizan la diversidad y a la vez la identidad cultural de esta región donde sobresalen artistas tucumanes de todas las disciplinas, que  producen con escaso o a veces ningún apoyo del estado.
Por supuesto que es importante conectar la cultura y el arte con lo social, y está genial usar el arte como herramienta tanto desde la Educación como desde el Desarrollo Social; pero no puede el estado olvidar a los artistas.

Cada vez es más difícil para los que hacemos arte tener tiempo para producir lo cual implica que muchos grandes artistas vayan perdiéndose ya sea en el mundo del trabajo "rentable y alienante" o en la soledad y el aislamiento al no poder entrar en los circuitos de las "industrias culturales".

Hay que volver más humanas las políticas culturales cuidar que los artistas no se mueran de hambre o tengan que irse a otros lugares muchas veces sin desear el desarraigo.

En Fuera de Foco nuestra pequeña sala con trabajo colectivo sostenemos proyectos de varios grupos y alojamos muchas veces artistas cuando necesitan espacio para vivir.

El estado debería cuidar a sus artistas que son los que producen los bienes culturales más exquisitos en una sociedad.

El estado del desarrollo del arte en nuestra provincia es muy superior al estado de la clase política que debe ejecutar las políticas culturales.

Martín Falci  - Productor y director de cine

Cuesta reflexionar lo que deberían ser las políticas culturales para esta nueva gestión pero creo que hay que abrir la cancha. Sacar la cultura de ese elefante de cemento y generar más programas en los barrios. Con el cine por ejemplo se tenía hace unos años el programa “Cine con Voz” donde se daban clases en escuelas de la provincia y se producían cortos. Me parece que más que nada hay que pensar en términos amplios y diversos.

Habló más desde el cine que es lo que conozco, me parece que esta nueva gestión tiene la oportunidad y el poder de reglamentar y acompañar la ley de cine que fue aprobada por unanimidad el año pasado. Si genera ese respaldo de una vez por todas puede ser histórico. Tucumán tiene esta actividad emergente del audiovisual va a pasar a tener una pequeña industria porque se va a empezar a producir de verdad en la provincia. Esto beneficia a un montón de trabajadores de todos los rubros. 

Me parece que va más por ahí, no tengo una reflexión profunda. Sí me parece que se debería apostar para esta amplitud a una jornada o foro que sea democrático y abra el juego para que todos los sectores puedan opinar. Empezar a escuchar las necesidades de los artistas es el máximo pendiente que tiene el Ente. Poniendo la oreja a cuáles son las necesidades va a permitir encaminar mejor las acciones porque se va a mover en base a las necesidades.

Juan Grande - Gestor Cultural y Director de Le Pasaje

Tucumán es una provincia con una fuerte identidad heredada, tiene una fuerte impronta como polo cultural del NOA. El desafío de la gestión cultural pública y de quienes emprendan esa tarea es lograr generar políticas culturales públicas que fomenten la coexistencia pacífica de la diversidad cultural en la que nos desenvolvemos cotidianamente: entre nuestra herencia/tradición y las necesidades culturales de las nuevas generaciones y de las minorías. La cultura es una herramienta de transformación social, es una herramienta política que bien direccionada puede intervenir para producir cambios sociales, económicos y políticos. Pero es una decisión política.

En este momento de renovación de autoridades de gobiernos nacionales, provinciales y municipales es fundamental hablar de la gestión cultural y del rol que tienen los gestores culturales en una sociedad como la nuestra. Los gestores culturales no solo tienen como tarea generar y producir eventos artísticos, sino que deben asumir la responsabilidad de intervenir en cuestiones relacionadas con el entramado social, generando espacios de participación ciudadana y democrática, donde el acceso a la cultura sea un objetivo primordial. Tenemos que mirar nuestro entorno, nuestro contexto, tenemos que conocer cómo se configuran las relaciones sociales que impactan en el desarrollo cultural de nuestro territorio para poder intervenir y cambiar el modo de relacionarnos dentro del circuito cultural y artístico tucumano para propiciar relaciones más democráticas y abiertas. Está claro que necesitamos operar de otra manera, y este es el momento.

La voz oficial

En declaraciones a La Gaceta tras ser confirmado, Ruiz Torres enfatizó que está "apuntando a la apertura del Ente", y que en ese sentido "ya planificamos una reunión con el Consejo Provincial de Cultura, donde están los representantes de todas las comunas y municipios. Ahí vamos a tener una visión de toda la provincia, no sólo de la capital. La función del Consejo es asesorar en lo referido a políticas culturales y el primer paso va a ser por ahí".

Sobre los artistas tucumanos, anunció que desde el Ente "vamos a invitar a los artistas tucumanos a que presenten proyectos para que se realicen durante el año que viene. A esta invitación vamos a hacerla en noviembre, para que en diciembre podamos evaluarlos. Esto va a comprender todas las áreas. Creo que va a ser una señal de apertura muy importante".

Además, hizo hincapié en "sacar los recursos (cuerpos estables) a la calle", citó a Brecht al resaltar que busca "no sólo mostrar la realidad, sino darte las herramientas para cambiarla". Ruiz Torres celebró el apoyo financiero del Gobierno, se quejó por el costo del mantenimiento de los 14 inmuebles del Ente ("Es una locura lo que pagamos de luz en el Teatro San Martín") y anunció la creación de una coordinación para los museos. También ratificó a su antecesor como "asesor artístico" de su gestión.